El tiempo en su camino | Los maestros de los maestros

Nuestros maestros son esenciales para nuestras vidas en cualquier camino profesional que decidamos, les debemos a ellos mucho más que el mero aprendizaje técnico o teórico de conocimientos e incluso pasan a ser parte de nuestra propia familia.

Para conmemorar el reciente día del maestro, quiero enunciarles a ustedes brevemente algunos de los casos más célebres donde destacados compositores dejaron un legado importante en la enseñanza, pero sobre todo en los casos especiales de los alumnos que trascendieron en la historia también como compositores. Sin duda alguna, es imposible mencionar todos los casos porque la genealogía de escuelas y enseñanzas de la música es inabarcable y peor si entramos en el campo de las influencias extratemporales o geográficas, de cualquier modo, comparto con ustedes algunos de los casos más conocidos al respecto.

Seguramente Johann Sebastian Bach, al que comúnmente se le dice el padre de la música, fue un gran maestro y como padre que era sus primeros alumnos fueron sus hijos, entre ellos destacó Carl Philipp Emanuel Bach, quien sería uno de los precursores del estilo clásico y entre los destinatarios de sus enseñanzas estarían nada menos que Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart, quien además estudió con su hermano Johann Christian Bach.

Siguiendo esta línea, podría dedicarse un libro entero a estudiar la gratificante e incluso confrontativa relación entre Haydn y el mejor de sus alumnos, muchas veces también su mayor dolor de cabeza que fuera el gran genio Ludwig Van Beethoven.

Tanto Haydn como Beethoven, lograrían impartir pocas lecciones ya avanzados en edad al que se vislumbraba como un niño de gran talento, que en un futuro se convertiría en un célebre compositor e incluso hasta el día de hoy es considerado el mejor pianista de todos los tiempos, el orgullo húngaro Franz Liszt.

Después de ser la gran luminaria europea como lo sería una estrella pop hoy en día, Franz Liszt impulsaría la carrera de notables compositores quienes tomaron lecciones con él como era el caso del compositor noruego Edvard Grieg, el ruso Alexander Borodin, los talentosos franceses Hector Berlioz y Camille Saint-Säens, y nada menos que el mítico alemán Richard Wagner. Liszt además formaría pianísticamente a destacados intérpretes de los cuales derivan casi todas las escuelas pianísticas europeas que son base de la educación universal en el instrumento hasta el día de hoy.

A veces confrontado con Liszt por cuestiones estilísticas e ideológicas, aparece la figura de Robert Schumann, quien con su original estilo de componer sería el maestro del imponente Johannes Brahms, con el cual estableció una relación prácticamente paternal. Curiosamente años después, Brahms estaría abiertamente en contra de la escuela de Liszt y sería considerado el “archienemigo” de Wagner. Bajo su tutela tendría tal vez al más reconocido de los compositores checos, el querido Antonín Dvorák.

Wagner era intratable, por lo que no tuvo muchos alumnos directos , pero su obra fue tan influyente que inspiró a dos grandes directores y compositores de fines de siglo, Richard Strauss y Gustav Mahler, quienes además de haber sido grandes amigos entre sí, tuvieron entre sus discípulos al que posiblemente fue el primer compositor que rompió con los sistemas de la música tradicional, Arnold Schoenberg, quien crearía sistemas atonales y el dodecafonismo que impartiría a diversos compositores talentosos entre los que destacan Alban Berg y Anton Webern. Con el exilio judío durante la guerra, Schoenberg migraría a Estados Unidos e influiría en la educación de la nueva escuela americana, entre las que destacan los nombres de John Cage y Morton Feldman.

En Francia la secuencia es bastante interesante, Saint – Saëns tendría por alumno nada menos que a Gabriel Fauré, quien sería el orgulloso maestro y defensor de su criticado estudiante Maurice Ravel, y que en sus aulas habría visto pasar a talentos como el destacado compositor rumano George Enescu, el italiano Alfredo Casella y la reconocida maestra Nadia Boulanger que años más tarde sería maestra del genio argentino Astor Piazzolla, que a su vez fue alumno de Alberto Ginastera en su tierra natal. Por su parte, en su época de madurez Ravel sería buscado ansiosamente por George Gershwin, quien quería aprender con él, para su sorpresa el mismo Ravel quería hablar con él para aprender jazz, de modo que las clases fueron mutuas.

Saint – Saëns no quería al compositor rival César Franck, pero este sería un gran maestro, entre sus alumnos destacan nada menos el que por muchos se considera el primer vanguardista, Claude Debussy, quien alentó al rechazado rebelde contra el sistema Erik Satie, que a su vez sería el maestro de referencia de “Les six”, seis compositores franceses de vanguardia entre los que destacaron Poulenc, Milhaud y Honneger. Franck además fue maestro, de Vincent D’Indy, quién sería mentor del gran innovador Edgar Várese que después sería maestro de las nuevas escuelas americanas e incluso estaría estrechamente vinculado en la promoción e impulso de compositores mexicanos como Carlos Chávez y Silvestre Revueltas.

Debussy influyó en el genio ruso Igor Stravinsky, pero esté no se hizo solo, fue un alumno muy querido de uno de los grandes compositores y pedagogos de la historia: Nikolai Rimsky-Korsakov. Quién enseñó a grandes músicos rusos como Liadov, Glazunov, Moussorgsky, Arenski, quien sería maestro de los grandes pianistas rivales y talentosos compositores, el complejo Sergei Rachmaninoff y el innovador Alexander Scriabin; y en sus últimos años Rimsky- Korsakov enfrentaría en sus aulas a un niño talentoso y rebelde llamado Sergei Prokofiev, quien en el régimen soviético sería el gran referente de Dmitri Shostakovich. Rimsky-Korsakov además fue maestro de compositores muy importantes como lo fue el impresionista italiano Ottorino Respighi y los franceses Debussy, Ravel y Paul Dukas, este último fue maestro de Manuel M. Ponce y de un notable compositor y pedagogo francés llamado Oliver Messiaen, que sería uno de los maestros favoritos de los notables compositores contemporáneos como lo fueron Pierre Boulez y Karlheinz Stockhausen, que a su vez serían maestros de prácticamente todos los compositores más destacados de la segunda mitad de siglo.

Me falta incluir muchos casos, algunas relaciones entre estos músicos merecen mencionarse detalladamente, pero es solo una muestra de lo significante que es la hermosa profesión de la enseñanza y mi reconocimiento para la labor y dedicación de los maestros en todos los ámbitos del conocimiento.

Dudas y comentarios: miguel.burciaga92@hotmail.com

 

 

 

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