¡ESTO ES DURANGO! | Don Nico, toda una tradición de casi 28 años

Hola amigos mi nombre es Alejandro Pérez González, gracias por dar lectura y brindarnos de su tiempo para conocer más sobre nuestro bello Durango, con una hermosa historia que a continuación doy lectura:

¿Quién no ha ido a comprar su vasito con fruta, churritos, dulces o cigarros con el señor ubicado en la esquina de calle 5 de Febrero y Zaragoza?, frente al Tribunal de Justicia, Museo Francisco Villa, en la Plaza IV Centenario o contra esquina del H. Congreso del Estado, como usted guste ubicarlo, pero de que ha sido toda una tradición de casi 28 años al servicio de la sociedad que busca entretener nuestra hambre, antojo o ansiedad con algún producto expuesto en su triciclo, ha sido.

Su nombre, Nicolás Castro Aguayo, conocido como Don Nico, don frutero, don dulcero, señor respetuoso, atento, amable y muy trabajador, quien desde hace casi 27 años (en diciembre cumplirá 28 años) se ha encargado de proveer nuestros antojos desde dicha esquina en su emblemático puesto en color verde y su carrito de frutas en color blanco, y siempre estacionada a un costado de su lugar de trabajo, su camionetita en color naranja. Hoy, les comparto algo de su historia contada por él y quien en su momento, me brindó de su tiempo y la oportunidad de conversar por más de dos horas ahí mismo, mientras su servidor disfrutaba de unas ricas tunas con limón y sal.

“Tengo 77 años de vida, originalmente mi puesto se encontraba en la otra esquina (calle Bruno Martínez y calle 5 de Febrero) donde antes era Sears, pero cuando construyeron la Plaza Fundadores tuve que reubicarme aquí, en diciembre cumpliré 28 años con mis frutitas y dulcecitos, de martes a viernes ya estoy aquí instalado a las siete de la mañana. Los lunes un poquito más tarde porque la pensión donde guardo mis carritos abre un poquito más tarde. Dios me dio la fortuna de tener ocho hijos, siete mujeres y un hombre. Fui trabajador de naranjas detrás de donde era el Cine Alamedas, antes se vendían por millar y catalogadas como chicas, medianas y grandes, yo era muy bueno para hacer eso, recuerdo que un día compré un millar y me vine vendiendo por calle 5 de Febrero, antes de llegar aquí a Zaragoza ya se me habían agotado, al siguiente día compré casi tres millares, de ahí surgió nuestro puestecito. Antes todos los domingos vendíamos en el parque Guadiana pero como los años hacen de las suyas, dejamos de ir para allá pues ya las piernas se cansan y ahora solo vendemos aquí hasta las tres de la tarde. Fui también tablajero (carnicero) por 15 años, tengo muy buenos amigos que también se dedican a vender en puestos ambulantes, cuando yo me voy, llega Manuel (El Güero) también con sus dulcecitos y se instala ahí (esquina de calle 5 de Febrero y Bruno Martínez). He visto pasar por aquí infinidad de personalidades como Salma Hayek cuando grabó Bandidas, he sido testigo de la presencia de infinidad de eventos realizados aquí en la plaza, antes cuando llovía se inundaba de la mitad de la plaza para allá (rumbo a Analco). Todos los días me desayuno un vasito de fruta, llego a casa a comer, descanso, veo la televisión y para las 10 de la noche a dormir para levantarme a las cinco de la mañana y estar listo para trabajar”.

Platicamos muchos temas de carácter familiar, personales y acontecimientos históricos en los que fue testigo, pero por ser temas de mucha confianza, creo que es mejor que si usted tiene oportunidad de platicar con este señorón, hágalo, disfrute de un antojito conociendo más sobre la historia de uno de los puestos que lleva años en nuestro Centro Histórico, le aseguro, que no se arrepentirá.

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