¡ESTO ES DURANGO! | Juan de Dios, la voz de terciopelo

Por Alex Pérez

Lic. en Educación musical, Director musical, Promotor cultural.

Hola amigos mi nombre es Alejandro Pérez González, gracias por dar lectura y brindarnos de su tiempo para conocer más sobre nuestro bello Durango, con una hermosa historia que a continuación doy lectura:

PARTE UNO DE DOS…

Hablar de Juan de Dios Ortiz es hablar con mucha responsabilidad de un gran referente histórico de nuestra música popular Duranguense, un ser humano humilde, respetuoso, educado, amable, atento y siempre alegre, hace unos años se nos adelantó, pero nos dejó un gran legado en su música, en sus hijos, en sus amigos… hoy, a manera de homenaje vengo a platicarles un poco de quien fue uno de los mejores cantantes que Durango ha visto nacer, dotado de una voz admirable y elegante al oído de cualquiera, Don Juan de Dios, la voz de terciopelo.

Sería insuficiente dedicarle solamente una página a nuestro buen amigo Juan de Dios, por ello, recordamos con mucho cariño mucha de la historia de quien en febrero del año 2017 partió de este mundo para convertirse en una leyenda.

Su nombre completo era Juan de Dios Ortiz Zamora, nació un 8 de marzo de 1954, padre de cuatro extraordinarias personas y quienes día a día luchan por continuar con esta hermosa herencia llamada música, ellos son Adri, Argelia, Shinobi, y Juan.

Creció en los barrios de Tierra Blanca y Cantarranas, su infancia la vivió en la Calle Canelas casi llegando a Pasteur, comenzando en el mundo de la música entre los 16 y 17 años de edad.

Como dato curioso, fue en su graduación de la Escuela Comercial Práctica de la UJED donde todo comenzó: La charada de Don Pablo Cisneros fue la agrupación encargada de amenizar la fiesta, a solicitud de sus compañeros de salón le pidieron que se subiera a cantar, accedió y le pidió la oportunidad a dicha agrupación, en ese momento se encontraba muy de moda la canción titulada “La nave del olvido” de José José, sin dudarlo, la interpreto, y fue ahí donde el gran músico Don Pablo Cisneros vio en su color de voz un potencial enorme, a los pocos días lo contactó y lo invitó a formar parte de la agrupación en mención.

Como otro dato curioso no entró como vocalista, sino como Bajista, y fue ahí donde conoció a sus mejores amigos de toda la vida: Genaro el consentido, el Ing. Ernesto Reséndiz, y el Ing. Raúl Rueda, ahí de manera oficial y profesional inició su carrera musical en Durango.

Fue muy amigo de la Agrupación de los BUKIS pues tenía muy buena relación con los hermanos Roberto y Pepe Guadarrama, y de hecho fue invitado a dicha agrupación en sus inicios, pero fue su mamá quien no le permitió irse fuera de Durango.

Su legado musical fue inmenso, entre las agrupaciones musicales en las que participó se encuentran La Charada de Pablo Cisneros, Banda Show Crisol, Los Chavos Guadarrama, Nuco Cisneros y Grupo Trébol. La agrupación favorita de Juan de Dios era grupo CHICAGO,  admiraba demasiado a Gualberto Castro y una de sus canciones favoritas era “El Buque Fantasma”.

A finales de los años 70´s participó como solista en diversos centros nocturnos, fue uno de los empresarios que cautivados por su voz, le bautizó como Juan Randall, argumentando que ese nombre llamaría más la atención a cualquier persona. Fue gracias a la música que viajó casi por toda la República Mexicana.

Anécdotas tenía muchísimas, pero una en particular, fue cuando quiso probar suerte a nivel televisión en reconocido canal nacional, pero no se lo permitieron por qué ya estaban artistas destacando como José José.

Tenemos una cita la próxima semana con la segunda parte de tan solo algo breve de la historia de una leyenda, esperando esté siendo de su agrado recordar a nuestra voz de Terciopelo, Juan de Dios Ortiz. Les mando un gran saludo, gracias por dar lectura.

 

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