Homenaje a la Maestra María del Pilar Alanís Quiñones

Por: Historiador José Alonso Martínez Barrios

Director del Museo de Arte Funerario Benigno Montoya

 

Hablar de la Maestra Pilar Alanís, es sinónimo de “alarife”, pues nos incita a fijar nuestra atención en el personaje que estudió los últimos años de su vida, uno de los canteros más emblemáticos en el norte del país “Benigno Montoya”. Hablar de Pilar Alanís es mirar con atención la obra arquitectónica de carácter sacro proyectada para la ciudad de Durango por este maestro cantero, es adentrarnos a través de su estudios e investigaciones, en la cosmovisión de una época de gran producción artística que transformó el paisaje arquitectónico de nuestra ciudad, producto de un momento sociopolítico de buena estabilidad.

El legado de la Maestra Pilar se centra en su obra literaria, en su investigación, como lo fue su obra más emblemática “Historias en Piedra”, libro que narra con excelentes metodologías en el ramo de la historiografía, las cualidades y características estéticas del trabajo escultórico y arquitectónico de Benigno Montoya Muñoz, la estructura y planteamientos legítimos de los templos barrocos, y su transformación al historicismo arquitectónico que proyectó el cantero. Nos aporta además un segundo libro, “La Guía para el Museo de Arte Funerario”, donde nos narra y propicia la apreciación artística de los monumentos en secuencia, a través de un recorrido por el camposanto.

Fue breve el tiempo en el que Pilar desarrolló sus aportaciones a la cultura, pero grande fue su legado y su impacto en la sociedad, incentivando en los duranguenses amor por la historia y el arte, al grado de conformarse grupos locales de estudiosos de la historia y la cultura de nuestra entidad, grupos que se mantienen firmes en los ideales y vocación que Pilar inculcó en cada uno de sus miembros.

Pilar Alanís promovió las artes y el rescate del patrimonio, no solo a través de sus textos, sino en la práctica, al ser tenaz impulsora de la preservación del arte funerario, teniendo la oportunidad, junto a la Maestra Elia María Morelos y el apoyo de más funcionarios públicos, de impulsar la creación del Museo de Arte Funerario Benigno Montoya en el Panteón de Oriente de esta ciudad, con la información histórica y descriptiva para la infraestructura del primer recorrido del recinto funerario.

Qué grande fue esta labor, al grado de alcanzar un impacto en la cultura funeraria en el país, y como producto de ello, conformarse museos funerarios al sur, además de redes mexicanas que se dedican a impulsar estudios de arte funerario en México, pues este panteón, tuvo el privilegio de conformarse como el primer museo funerario, dadas las características y cualidades estéticas de su acervo histórico, artístico y cultural.

Además, en lo operativo, Pilar Alanís se preocupó por el deterioro inminente de la obra monumental, proponiendo y gestionando proyectos que garantizaran la protección y preservación del patrimonio funerario, una labor, que no le alcanzó la vida para consolidarla, pues requiere del compromiso de todos los duranguenses seguir impulsándola.

Hablar de Pilar Alanís, es hablar de una historiadora e investigadora nata, que, si aún continuara con nosotros, ¿qué más aportaciones al conocimiento de la historia de nuestro Durango habríamos tenido? Tal vez nunca lo sabremos, pero basta con lo que ha legado, para comprender el enorme potencial e ímpetu que habría tenido y, sobre todo, queda de manifiesto, el profundo amor que manifestó por Durango.

Su tumba, tan sencilla, no contiene escultura alguna, pero no es necesaria, pues qué monumento más grande puedes ser, que su legado y aportación a la historia de nuestro estado.

BIOGRAFÍA

María del Pilar Alanís Quiñones, nació en la ciudad de Durango. Estudió la licenciatura en contaduría pública en la Universidad Juárez del Estado de Durango; obtuvo la maestría en humanidades en la Universidad Anáhuac del Norte, así como la maestría en Administración Pública de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Estudió diversos diplomados y cursos sobre arte, creación literaria e historia.

Entre otras múltiples actividades, fue jefa de posgrado de la Universidad Autónoma de Chihuahua, secretaria técnica de la Comisión de Población y desarrollo del Senado de la República, secretaria ejecutiva del Festival Cultural Tonalco del Estado de Durango, Profesora de medio tiempo en la Facultad de Contaduría y Administración del UJED. Fue socia fundadora del Voluntariado Cultural Durango y de la Red Mexicana para la Preservación de la Cultura Funeraria.

Desde 2002, fue articulista en la sección cultural del Periódico Victoria de Durango, con la columna semanal “Domingos de Ágora”. Publicó la guía del Museo de Arte Funerario Benigno Montoya 2005. Colaboró en los libros Haciendas de Durango y Génesis Democrática. Páginas del Maderismo en Durango. Fue directora general de la Fundación Guadalupe Pereyra.

 

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