Los Archivos del Escarabajo | Durango y la cultura por el béisbol

Por: Geral Rosales

Con la llegada del equipo de  Los Generales, Durango vuelve a sentir la pasión del béisbol como en los viejos años cuando “El Rey de los Deportes”, como es nombrado ocupaba un lugar muy especial en cada uno de los duranguenses que cada fin de semana acudían al estadio Francisco Villa para poder ser testigos de las grandes acciones que el entonces equipo Alacranes de Durango realizaba.

Como olvidar aquellas tardes cuando en familia y con loches en mano iba uno a disfrutar de los grandes partidos que Los Alacranes tenían con grandes equipos como Naranjeros de Hermosillo, Tomateros de Culiacán o los Ángeles de Puebla. Según historiadores deportivos recuerdan que en 1976, la Universidad Autónoma de Guadalajara le subió la renta del parque donde participaban en la Liga Mexicana de Béisbol a los Charros de Jalisco, optando su presidente Álvaro Lebrija por cambiar de sede, cambiando su nombre a Alacranes de Durango.

En ese tiempo el entonces gobernador Héctor Mayagoitia Domínguez dio su apoyo y confianza para que se pudiera realizar en el entonces austero estadio Francisco Villa los primeros encuentros de Béisbol profesional en tierras arácnidas, Gaspar Fernández García en su crónica “Solo los Recuerdos quedan” escribe que empezaron a transmitir los entrenamientos por radio, la prensa escrita también se sumó a la difusión del rey de los deportes, René Barbier, hacía mancuerna con Tello Montes en la locución.

Jugadores como Theodore Ford, Jim Doughan, Nat Petaway, Curtis Moore, Rigoberto Pascual Villela, Gerardo Rodríguez Rivera, James Leo Breazeale, Roberto Méndez Navarro, Orestes “Minnie” Miñoso,  Luis Fernando Guzmán “El hombre de los espejuelos”, Thomas John Norton, Raúl Martínez Ledesma, José Félix Sergio Cázares López, Crisanto Uresti Tagal entre otros conformaron a Los Alacranes de Durango en 1976.

Después llegan otros jugadores, pero hubo uno que llamó mucho la atención, Reginald Sanders, conocido como Reggie Sanders quien había militado en Grandes Ligas con los Medias Blancas de Chicago, también llegaron el estadounidense Jerry Hairston, y el famoso Joel “El Chino” Pérez, Carlos Ríos y Benjamín Cerda se convierte en manager-jugador ante la ausencia de Jorge Fitch.

Para finales de los 70´s, principios de los 80´s, Durango ya era una plaza beisbolera, quienes asistían a los juegos podrían disfrutar de las ya tradicionales semillas acompañadas de una cerveza bien fría, no podían faltar las famosas quinielas las cuales eran aventadas con una pelota de espuma con un hoyo en medio, las cuales eran parte también de los aficionados.

Los famosos lonches domingueros, los duros con salsa, el famoso “Si haaay” que vendía ricos jamoncillos que cuando se le terminaban decía “ya no haaay” y las famosas porras de “Pacholin”  que  eran parte de esos entrañables juegos que muchos disfrutaban desde el cerro, sentados con su lonche a falta de dinero o por ya no alcanzar boletos cuando era un juegos importante. Nombres como Rommel Canadá, Jorge Roque e Ismael Oquendo figuraban también  por ese entonces en la famosa oncena arácnida y formando parte algunos años de la Asociación Nacional de Beisbolistas (ANABE).

Por último aunque han llegado franquicias de basquetbol como Leñadores de Durango, Lobos Grises y Madereros con muy buena aceptación por parte de los duranguenses y de Futbol con los Alacranes de Durango,  ninguno superó  (ni superará) el fervor beisbolero de aquellos años, confirmado…“Durango es beisbolero”  y con la nueva franquicia de  Los Generales de Durango  se pretende de nuevo  darle esos días de gloria a la verdadera afición duranguense del llamado Rey de los Deportes y escuchar con emoción …Play Ball.

 

Puedes comentar con Facebook
Anuncios