Los Archivos del Escarabajo | El día en que Durango se convirtió en un Waterloo

Por: Gerald Rosales

Justo cuando soplaba un aire frío y húmedo, producto de la reciente lluvia que lo acompañó por horas y en pleno marzo, La Velaría de la Feria en Durango se fue poblando de duranguenses ávidos de nostalgia, aquel 4 de marzo de 2017,  toda una generación que se enamoró con sus grandes canciones, por eso, la mayoría llegaba en pareja, la ocasión lo ameritaba y la noche estaba servida como para re -enamórese.

Mientras tanto en camerinos, un caballero elegante y distinguido de la canción romántica, de esos pocos que todavía quedan, preparaba su voz, un enamorado que lanzaría sus letras como dardos envenenados pero de amor con excelente calidad, inmerso en selecto repertorio que lo ha venido acompañado por años.

Así Durango se convirtió en un Waterloo, con más de cuatro mil personas que por instantes desesperaban ante el deseo de ya ver en el campo de batalla a José María Napoleón, quien justo pasadas las 22:00 horas salió al escenario para disparar sus primeras notas de amor con “Ella se llamaba Martha”, “Eres” y “Nunca cambies”.

“Es hermoso estar aquí con todos ustedes, tengo recuerdos de esta tierra y esta gente tan maravillosa, me siento muy honrado con cada uno de ustedes aquí presentes, es un honor de verdad estar aquí, gracias por permitirme seguir cantando esas canciones que me han permitido llegar a ustedes, Durango te quiero con todo mi corazón”, fue su primer grito ante la inminente guerra de sentimientos que provocaría en esos momentos.

Parejas tomadas de la mano, mujeres sollozando, los incrédulos que no apartaban la mirada del escenario, los que trasmitían en vivo por las redes sociales y los que levantaban la bebida en cada canción, fueron algunos de los personajes que disfrutaron de la voz, de la palabra, de los relatos y anécdotas que salían del poeta de la canción, luego vino la canción “Déjate llevar”, éxito que hiciera famoso Yuri en sus inicios.

Otros poemas hechos canciones como “Después de Tanto”, “Tengo celos”, “Leña verde”, “Hijo mío”, “Acéptame como soy” y “Quién eres tú”, ésta última asegurado que se la compuso al novio de su hija como una manera de “reclamo y advertencia” de un padre amoroso ante la partida de su hija para hacer su vida en pareja… “Trátala bien y no le grites nunca, que yo no le grité, abrázala bien fuerte como yo la abracé y dile que la quieres, hazla sentirse bien”, versa la letra de esta canción.

Uno de los momentos emotivos de la noche fue  cuando Napoleón invitó al escenario a su hijo José María, para hacer un dueto e interpretar uno de sus grandes himnos y ganadora el Festival OTI: “Hombre”, la cual fue cantada por todas las almas postradas en la Valeria, después vinieron “Pajarillo” y “30 años”, hasta llegar el emotivo momento en que Napoleón recordó al príncipe de la canción José José con canciones que escribió para él como “Tu primera vez”, “Aún sigo de pie”, “Mientras llueve” y “¿Y para qué?”.

“Nada te llevarás cuando te marches cuando se acerque el día de tu final, vive feliz ahora mientras puedes, tal vez mañana no tengas tiempo para sentirte despertar”, versa una de las grandes obras de José María Napoleón, la  puso el cerrojo a esta batalla de sentimientos de  esta guerra de amor en donde al final, como el general francés en Waterloo, se rindió ante el aplauso y admiración de los duranguenses, lo vi y lo viví, he dicho.

 

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