Los Archivos del Escarabajo | Entrevista a Alejandro Marcovich

Por Geral Rosales

Alejandro Marcovich es sin duda uno de los guitarristas más influyentes de toda Latinoamérica, compositor, arreglista y productor de origen argentino, naturalizado mexicano, ha sido fundador e integrante de grupos como “Leviatán”, “Las Insólitas Imágenes de Aurora” y por supuesto de Caifanes, con quien cosecho un sinfín de éxitos con sus inolvidables riffs y solos.

El pasado mes de junio estuvo en Durango para presentar su libro “Vida y música de Alejandro Marcovich: Memorias de un genio del rock en español” y dar una clínica de guitarra a músicos duranguense, concediéndome una entrevista para conocer más sobre su entorno musical y que escuela le gustaría dejar a las nuevas generaciones de guitarritas que lo siguen.

Geral Rosales (GR): ¿En qué momento creativo se encuentra Alejandro Marcovich?

Alejandro Marcovich (AM): Estoy en un momento de cierta reflexión y análisis, tendiendo a grabar música, tengo muchas cosas que quiero grabar nada mas tengo que decir y enfocarme por dónde empezar, por otro lado, tengo que atender mi salud y seguir con las cosas que hago, a veces me buscan para tocar con alguien, para grabar con alguien, analizando lo que hay que tenga que ver con mis ideales artísticas y combinarlo con las cosas que yo quiero hacer.

GR: ¿Con quién te gustaría hacer una colaboración musical?

AM: La única vez que se me ocurrió pensar que con quien me hubiera gustado colaborar es con Tom Waits, me parece que es un artista a quien podría proponerle algunas cosas, si ha pasado que amigos, pero con gente que no conozco que me hace la invitación les pido escucharlos para colaborar, tiene que ser algo de calidad, interesante, a veces lo que te puede motivar a participar es escuchar y decir hay algo que podría aportar, es decir algo que te motive.

GR: ¿Qué es lo que hace diferente tus solos?

AM: Hay un parte que es estilística y tiene que ver con ese rumbo que tomé, de dejarme llevar por las raíces la música que tenemos en Latinoamérica y  empezar hacer conexiones con mil criterios estéticos, las cosas que me gusta y que me mueven y electrificarlo, darle un sonido, eso es algo muy importante, no estoy seguro si en cuestión de estilo si tenga que ver el solo de  “Aquí no es así”  con el del “Bolero 335” que viene en mi disco  “Alebrijes” yo creo que estilísticamente son muy  diferentes sin embargo es el mismo guitarrista  pero si vienen de esa raíz,  que si un poco de bolero que si  un poco de esto, pero  uno sale así,  como los hijos , uno sale alto, otro no tanto o con la nariz, así, son tus hijos , yo creo que lo define mucho el contexto pensando en los personajes , hay contextos que motivan para crear una historia que es el solo,  analizo mucho , escucho y entonces diseño.

GR: ¿En el proceso de grabación, alguna vez has cambiado algún solo?

AM: Cada vez que grabo un solo es único y tiene que ver con esto, una con el contexto, dos con la creación de un personaje sólido y tres con unas ganas conscientes de no repetirme, si empiezo a sonar como otra cosa que hice busco otra cosa, supongo que empiezo y si de repente me acuerdo de que está sonando a otra cosa lo descarto y busco otra para darle una identidad propia.

GR: ¿A qué guitarrista o guitarristas admiras?

AM: De entrada admiro a un guitarrista de jazz gitano llamado Django Reinhardt porque con dos dedos hizo  lo que mucho no podemos hacer con cuatro y porque la alegría con la que tocaba  más allá de cualquier adversidad o discapacidad que él tuvo desde joven, eso es algo  que me dejo una huella que también trasciende lo que me haya dejado como enseñanza como influencia  en un género musical  más que nada esa  alegría , una influencia positiva y claro no puedo dejar de mencionar al maestro de los riffs a Jimmy Page que si bien era muy desprolijo para tocar, tropezaba consigo mismo hasta en los disco que grabó   pero  nos enseñó a muchos como hacer run rock crudo , así de  batería bajo y guitarra con unos riffs  poderosos, eso nos marcó a muchos,  pero fuera de eso la admiración y la influencia de ponerte a estudiar a alguien en serio , te podría mencionar a muchos músicos no solo guitarristas.

GR: ¿No sé si recuerdas en 1993 una tocada histórica aquí en Durango en el estadio Francisco Zarco donde la gente tiró la malla de alambre?

AM: Si me acuerdo de eso desafortunadamente, claro, estaba medio mal pensado, el escenario acá, todo el pasto solo y el público en las gradas, pero él tan inocente (refriéndose a Saúl Hernández) dice vénganse el empresario a dicho maldito no (ríe).

GR: ¿Qué escuela quisieras dejar a los guitarristas que te siguen y que eres influencia para ellos?

AM: Una muy importante es el amor al estudio,  la acción  para  el estudio, la maestría en un instrumento se cuece a fuego lento, eso es una parte de la enseñanza, la otra es que no le resten ni por un segundo la importancia  al entrenamiento auditivo porque con esto de que quieren todo rápido  se han hecho  “huevones”, en vez de sacar las cosas de oído de los discos  como lo hicimos  nosotros, ahora… oiga ¿no existe un tutorial?,  suponiendo que existirá, ¿Cómo estás seguro de que ese tutorial está bien hecho?, tu oído ese sí, tienes que educarlo y te va decir cuál son  las notas correctas, nuestras generaciones cuando queríamos sacar un solo,  o un arreglo de guitarra,  si estaba complicado o muy rápido lo que hacíamos aparte de poner una y otra vez la aguja sobre el mismo surco del disco, del Lp  y volverlo a escuchar hasta que tu oído dijera  “esa es la nota”, así nos tardáramos una hora en sacar un compás lo hacíamos porque ¿Cuál es la puta prisa?, ¿lo quieres hacer bien o mal?, yo lo quiera hacer bien y lo hacía tantas veces como fuera necesario  para que estuviera bien, eso es un entrenamiento que no tiene precio, no hay camino corto tienes que hacerlo en tiempo real y el tiempo que sea necesario.

GR: Por último y agradecerte por tu tiempo, ¿Cómo defines tus riffs, tus solos en una o dos palabras?

AM: Entrega total, es lo que tiene que hacer una artista y creo en eso y lo he visto de artistas que admiro, como una atrocha, como la antorcha olímpica que tiene que estar siempre prendida, así, que no se pierda eso. Finalizó.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios