Los Archivos del Escarabajo | Inspirados por el aura y el amor de una “Musa”

Por: Geral Rosales

Músicos, poetas, escritores, cantantes, compositores  y  declamadores   durante su vida siempre  han sido iluminados por el aura de una “Musa”, una mujer en la que recae toda la inspiración posible y que hace que cada cosa tenga valor que tenga sentido,  un punto de partida para que la hoja en blanco se convierta en algo,  una foto donde ella o sonríe o llora, todo es válido cuando se trata de hacerle “algo” a “alguien” muchas veces aunque nunca se llegue a enterar.

Según la historia en la mitología griega las “Musas” eran, según los escritores más antiguos, las Diosas inspiradoras de la música, divinidades que presidían los diferentes tipos de poesía, así como las artes y las ciencias. Originalmente fueron consideradas ninfas inspiradoras de las fuentes.

Las nueve musas eran hijas de Zeus y de Mnemosine, eran consideradas diosas de las artes, de la poesía y de la música, y vivían en el monte Helicón. Estas eran: “Calíope”, musa de la poesía épica, madre de Orfeo, “Clío”, musa de la historia, “Euterpe”, musa de la música de flauta, “Terpsícore”, musa de la danza, ”Erato”, musa de la poesía lírica, “Melpómene”, musa de la tragedia, “Talía”, musa de la comedia, “Polimnia”, musa de la danza o la geometría, “Urania”, musa de la astronomía. Otros historiadores aseguran que existió una décima musa  por Platón: “Safo” en Poesía lírica, griega y la dictaminó 400 años después de que ella muriera.

Musas modernas que inspiraron a grandes artistas

Lee Miller  (Musa de  Man Ray, Picasso, Roland Penrose)

Lee Miller siempre estuvo detrás, pero también delante de una cámara, comenzó a modelar a los 19 años en Nueva York, posando entre otros para el gran fotógrafo Edward Steichen, uno de los mayores representantes del Pictorialismo,  a los 22 años comenzó a trabajar como asistente de Man Ray en París, convirtiéndose rápidamente en su amante, colaboradora creativa y musa.

Picasso también cayó brevemente bajo su hechizo, llegando a representarla en cinco de sus retratos. Más tarde, Lee se casó con Roland Penrose, el pintor surrealista, quien en su obra Noche y Día (1937) la retrató como una especie de diosa flotando en el cielo.

Desde su muerte, la reputación artística de Lee Miller ha ido en aumento, siendo considerada en la actualidad como una gran fotógrafa que también fue una gran musa.

Catherine Deneuve (Musa de Luis Buñuel e Yves Saint Laurent)

Catherine Deneuve representa a un tipo de musa muy actual. Icono mundial del más exquisito de los estilos, su particular encanto francés y su misteriosa e indescifrable belleza hicieron que se convirtiera en la musa preferida tanto por Luis Buñuel como por Yves Saint Laurent, dos temperamentos artísticos muy diferentes.

Buñuel vio en ella algo inalcanzable que la hacía perfecta para sus intencionadamente perversas y agudas películas. Yves Saint Laurent, sin embargo, supo captar su elegancia natural y su estilo atemporal. Durante más de 30 años fue la cara de su sello, una musa fiel que sólo llevaba sus creaciones, la encarnación de una visión del diseñador.

Alice Liddell  (Musa de  Charles Dodgson “Lewis Carroll”)

La musa niña de Charles Dodgson  (Lewis Carroll) fue Alice Pleasance Liddell, hija de un matrimonio amigo de Dodgson, quien a la edad de 10 años fue la inspiración que le llevó a escribir su famoso libro  “Alicia en el país de las maravillas”, después de haber pasado una bonita tarde, el 4 de julio 1862, en compañía de Alice y sus hermanas disfrutando de una comida campestre e inventando historias para entretener a las niñas.

Pattie Boyd (George Harrison y Eric Clapton)

Modelo y Musa inspiradora de muchos por su belleza, George Harrison le dedicó la canción “Something”, Eric Clapton le dedicó “Wonderful Tonight” y todo el disco “Layla” habla sobre la relación con ella, y los problemas que le causó enamorarse de la esposa de su mejor amigo. Mick Jagger le dedicó  “Angie”, hablando sobre el problema de Clapton y su sufrimiento. El origen de Layla se halla en la pasión amorosa de Clapton hacia Pattie Boyd, la mujer de George Harrison, el celebérrimo guitarrista de los Beatles, muy amigo suyo, la historia triangular Clapton-Boyd-Harrison forma parte de la mitología rockera.

Por suerte para Clapton, Pattie Boyd acabó abandonando a su marido para unirse a él, ya durante la grabación del álbum se veían a escondidas, la canción “Layla”, trataba sobre un hombre que cae enamorado perdidamente de una mujer que le quiere pero no está disponible “Me la puso dos o tres veces, mientras miraba mi cara para ver mis reacciones. Mi primer pensamiento fue que todo el mundo me iba a reconocer” afirmo alguna vez Pattie,  la mayor musa de todos los tiempos.

 Las dos  musas mexicanas más reconocidas

Sor Juana Inés de la Cruz  “Décima Musa” orgullosamente Mexicana

A Sor Juana debido a su genialidad poética alguien la considero digna de ser admirada por los dioses y formar parte de las musas, Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, nacida en Nepantla el 12 de noviembre de 1651, fue una religiosa y escritora novohispana del Siglo de Oro. Cultivó la lírica, el auto sacramental y el teatro, así como la prosa. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de “el fénix de América”, “la Décima Musa” o “La Décima Musa mexicana”.

Sor Juana Inés de la Cruz ocupó, junto a Juan Ruiz de Alarcón y a Carlos de Sigüenza y Góngora, un destacado lugar en la literatura novohispana. En el campo de la lírica, su trabajo se adscribe a los lineamientos del barroco español en su etapa tardía. Murió a causa de una epidemia el 17 de abril de 1695.

María Félix “La Doña Mexicana”  (Musa de Agustín Lara, José Alfredo Jiménez,  Juan Gabriel y otros más) 

Ya casada con Agustín Lara se convirtió en su musa y el compuso muchas de sus más bellas canciones inspirado por su amor a María, algunas de ellas como “Humo en los Ojos”, “Palabras de Mujer”, “El Chotis Madrid” y por supuesto “María Bonita”, que le es tocada y cantada a María cada vez que ella arriba a algún sitio donde hay músicos.

José Alfredo Jiménez le compuso” Ella” y se la mandó cantar a Argentina, no importa que después se las dedicara a tantas otras. Cuco Sánchez le compuso “Oiga Doña”. En Francia un joven de 20 años escribió la letra de la canción “Je Iáime a mourir”, cuenta la historia de un joven que sufre de amor por ella sin más recompensa que lo que ella quiera darle.

Juan Gabriel nunca escondió que su canción “María de todas las Marías” estaba dedicada a la diva de la Época de Oro, quien había sido su fuente de inspiración y quiso inmortalizarla y hacerle un regalo.

 

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