Mosaico Cultural | “La Tallera”: Proyecto Siqueiros

Por Juan Carlos Gutierrez

Uno de los muralistas más representativos de México fue José de Jesús Alfaro Siqueiros, más conocido como David Alfaro Siqueiros (Camargo, Chihuahua 1896-Cuernavaca , Morelos 1974), cuyo trazo geométrico aúna el expresionismo y el surrealismo a las tradiciones populares precolombinas y sus resultados mestizos actuales.

La principal búsqueda de Siqueiros dentro del arte refería a una relación en consonancia con la modernidad tecnológica y el socialismo revolucionario propios de su tiempo, que habrían de experimentar y proponer siempre la creatividad como remedio emocional ante la existencia abrumadora.

La preocupación del autor por la posición del espectador hacia su obra habla de una perspectiva poliangular en él, que mostraría ese diseño arquitectónico en movimiento que lo distinguió como un pintor apasionado de la innovación.

En 1936 creó un taller en la ciudad de Nueva York donde fundiría su influencia en el expresionismo abstracto americano integrando arquitectura, escultura con el hecho industrial, e influenciando así a artistas emblemáticos como Jackson Pollock.

Uno de sus legados más importantes está en la Ciudad de Cuernavaca y responde al nombre de ” La Tallera”, que obedece a la idea gestante “madre de todas mis obras”, y que tiene un carácter didáctico para el “pueblo de México” en el que se exhiben muestras de su muralística, obra de caballete, dibujo, biblioteca y acervo personal.

“La Tallera” es una construcción que en sí misma es una pieza de museo, además de su valioso contenido y por haberse convertido en residencia de todos quienes están comprometidos con la creación. Siqueiros decoró la ciudad desde su elección por desintegrarse en el tiempo en un lugar lleno de tabachines, bugambilias y laureles de la India; siempre con el deseo de permanecer a través de las pupilas de quien detiene el paso para dejarse observar por el trazo vivo del artista que la habitó.

 

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