Una deuda histórica

Por Miguel Ángel Burciaga Díaz

Estos últimos días se vio, como pocas veces en nuestro país, un gran movimiento para hacernos tomar conciencia de la violencia y la discriminación contra la mujer. Independientemente de voces que trataron de orientar el propósito de estas causas con vulgares fines políticos o de ciertos extremismos en algunas ideologías, lo único que no se puede negar es que el machismo es una realidad latente y abundante en la actualidad.

Por supuesto no soy un experto acreditado para hablar públicamente del tema, pero definitivamente apoyo la causa feminista, por lo que desde mi artículo semanal quiero marcar que justamente la música académica tiene aún una deuda histórica con las figuras femeninas.

Aunque parecieran absurdas las razones, en la historia del arte, independientemente de la dificultad de algunas épocas en el trato a la mujer, todos sin ser grandes intelectuales podemos recordar el nombre de escritoras o pintoras, pero me pregunto si alguno de ustedes puede mencionar sin dificultad el nombre de al menos tres compositoras de música clásica. La verdad es que tal vez no puedan mencionar siquiera uno solo, porque hasta antes de la Segunda Guerra Mundial era prácticamente desconocida la labor de las mujeres compositoras, y no porque no existieran, si no porque no había canales viables para difundir su música.

En otras épocas incluso eran limitadas las formas en que la mujer podía involucrarse con la música, si bien aprendían a cantar o podían aprender instrumentos, se restringía que interpretaran estos en público, o que lo hicieran como una actividad remunerada. Si no fuera por las obras que incluyen voces femeninas, no hubiera existido modo que las mujeres participaran de la actividad musical.

Peor era la idea de componer, por una u otra razón eran inmediatamente censuradas o advertidas de no hacerlo por sus familiares o cónyuges, ya que era muy probable que, de seguir adelante con esas intenciones creativas, quedara en duda la valía de su honor y reputación ante la sociedad.

Por supuesto que nadie niega la grandeza y el valor trascendental de las obras de los muchos compositores que existen y que durante casi dos años les he presentado en mis artículos, sin embargo, era importante aclarar que el machismo fue notable en la historia de la música, y que aún hasta la fecha sigue estando presente.

Si bien las mujeres actualmente tienen una mayor importancia como instrumentistas, y el último siglo nos ha dado muestra de brillantes intérpretes que a la fecha nos siguen asombrando, la creación musical sigue siendo una actividad restringida para ellas. Si, por supuesto que hay compositoras, sería absurdo creer que hoy se les niegue la posibilidad de estudiar o crear, a pesar de las cosas creemos absurdas y todavía ocurren hoy en día. Pero si vemos la programación de cualquier teatro, ciclo de conciertos, agenda cultural, instituto o demás foros, nos daríamos cuenta en cada programa de concierto que los nombres de compositoras brillan por su ausencia.

Yo mismo tengo que admitir que tan solo una vez en mi vida interpreté una obra compuesta por una mujer, y que por ello formo parte, como muchos intérpretes, de esta deuda histórica. Cabe aclarar que, si bien no acostumbro a interpretar música posterior a la Segunda Guerra, existen diversas compositoras en otras épocas históricas, y es importante mencionar que hasta hace muy poco, era casi imposible acceder a las obras que ellas crearon para poderlas estudiar y presentar como corresponde.

Lamentablemente a nivel mundial la toma de conciencia sobre la valoración de las compositoras llegó tarde, y se estima que será muy difícil rescatar una parte significativa de la producción musical de otras épocas, sin embargo, vale la pena seguirlo haciendo y por parte de los intérpretes, llevarles al público la posibilidad de conocer este patrimonio cultural que nos ha sido negado a nosotros como les fue negado a sus propias autoras.

En este artículo omitiré nombres, pero de ahora en adelante aparecerán personalizados con sus historias y aportes de varias de estas compositoras, con el fin de contribuir desde este humilde espacio a tomar conciencia e interés por la obra de ellas.

Enhorabuena que se este haciendo una toma conciencia masiva sobre el problema de violencia contra la mujer, desde el arte, desde la música, tenemos que contribuir intensamente con ello.

Dudas y comentarios: miguel.burciaga92@hotmail.com

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