Alopecia androgénica

Dra.Tania Fernández Cavazos
Dermatóloga certificada

La alopecia androgénica, también conocida como calvicie común, es una de las más frecuentes, pudiendo llegar a afectar hasta a un 45 por ciento de los hombres y casi un 10 por ciento de las mujeres. El motivo de que la alopecia androgénica sea más frecuente en los varones se debe a que está producida por los andrógenos, un tipo de hormonas masculinas que producen el afinamiento del pelo. También la herencia es uno de los factores que pueden producir este tipo de alopecia.

En la alopecia androgénica masculina, los folículos pilosos de la zona frontal, superior y coronilla son más sensibles a la acción de los andrógenos (hormonas masculinas). Los andrógenos inducen una miniaturización de los folículos (es decir, se van haciendo finos) y si no se instaura tratamiento desaparecerán. Este tipo de alopecia suele comenzar alrededor de los 20-25 años o en edades más tempranas. En los varones, la presencia de alopecia androgénica no suele estar asociada a ninguna enfermedad concomitante.

Pese a que, actualmente, no existen todavía tratamientos que curen de forma definitiva la alopecia androgénica, sí que existen terapias médicas muy efectivas que, utilizadas de manera anticipada, pueden frenar el avance de la alopecia e incluso, mejorarla.

Las zonas más frecuentemente afectadas son la región frontal (entradas) y la coronilla. No obstante, hay pacientes que presentan una pérdida difusa a lo largo de toda la región superior del cuero cabelludo. En fases iniciales, muchos pacientes notan esta pérdida de densidad con el pelo mojado o cuando se miran con un foco de luz intenso.

Existen siete grados de alopecia androgénica según la escala Norwood (uno el más leve y siete el más avanzado). No todos los pacientes con alopecia androgénica llegarán al grado más avanzado de calvicie, aunque si no se instaura tratamiento lo habitual es que el curso de la alopecia androgénica sea lentamente progresivo, especialmente durante la juventud.

Entre las principales novedades en terapias desarrolladas el más destacado es el empleo de fármacos antidrógenos como dutasterida o finasterida por vía oral, así como el minoxidil tópico y oral – especialmente efectivo para el tratamiento de la alopecia androgénica femenina. Los tratamientos con mayor demanda son las terapias inyectadas en el cuero cabelludo, como el plasma rico en plaquetas con factores de crecimiento o las microinyecciones de dutasterida, que tienen como objetivo aumentar la densidad capilar consiguiendo, a su vez, mejorar la calidad del pelo ya existente.

No obstante, los pacientes pueden optar también por el trasplante capilar, que tiene la ventaja de ser una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que, aunque no frena el proceso de pérdida o caída, sí que consigue recuperar notoriamente la densidad capilar en las zonas en las que se estaba perdiendo, de una manera muy natural.

Si bien, tanto hombres como mujeres pueden beneficiarse de todas estas técnicas con muy buenos resultados, se insiste en la importancia de realizar un diagnóstico correcto antes de poner en marcha algún  tratamiento, dado que esta es la clave para poder seleccionar la terapia más adecuada en función del tipo de alopecia que se padezca.

Si crees que padeces de alguna alopecia, no dudes en consultar a tu Dermatólogo el único especialista en piel, pelo y uñas.

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