¿Amor genuino o apego?

Josefina López Oloño
Lic. en Psicología con Maestría en Terapia Sistémica

El amor, se podría definir de tantas maneras, que siento que cada persona tendría su propia opinión y estará convencido de su propia verdad; podríamos crear un tema interminable, filosofando sobre el propio sentir del amor; el significado, el manifestarlo, el observarlo, la manera de ofrendarlo involucrando la emoción, cada sentido. Creo debemos iniciar por encontrarlo dentro de nosotros mismos. ¿Qué tanta es mi capacidad para dar y recibir amor? ¿Qué tanto me amo, como para trasmitirlo a mis semejantes y compartir ese cúmulo de emociones positivas, amorosas hacia todo?, no nada más a los seres humanos, sino a todo lo que me rodea: fauna, flora, planeta en general, pensamientos y demás manifestaciones.

En el tema que nos ocupa vamos a diferenciar lo que es el amor y lo que es el apego, que es frecuente confundirlo por las manifestaciones de cariño que se pueden expresar en los dos sentimientos. Puede darse el apego a la zona de confort, familia, amigos, mascotas, cosas materiales, etc. Nos enfocaremos en la pareja. El amor es apoyo mutuo, resolver lo que toca a cada uno, crecer en la parte independiente como persona para poder ofrecer y aportar para potenciar a tu pareja, no restarle ni esperar a que te salve, es dar sin esperar. Con el beneplácito de la otra parte se siente la satisfacción. Es ofrendar mi parte para no ser una carga. La pareja es par, son dos, independientes, con un mismo objetivo, meta, proyecto de vida, compartiendo, sintiéndose cómodos uno con el otro, es tranquilidad al estar juntos, es confianza, disfrutarse sin condiciones, en plenitud, solucionando comprendiendo y comunicando.  Claro que eso sería un amor ideal. Normalmente vivimos en ese intento. Hay que tomar en cuenta que somos humanos. No perfectos.

El Apego emocional es dependencia de otro para que cubra mis propias carencias, que pueden estar situadas en alguna o varias de las áreas de la personalidad; pueden ser carencias afectivas, económicas, sociales, sexuales. Al necesitar a esa otra persona se causa dependencia, manipulación para que no se aleje, celos. El apego es sujeción del otro. Miedo de perderlo. El apego es crear un vínculo necesario para adquirir la seguridad y estabilidad de la que se carece.

CÓMO RECONOCER CUANDO ES APEGO

Los síntomas son: baja autoestima, relaciones no asertivas, depresión, ansiedad, no asumir responsabilidades, dificultad en toma de decisiones. Este cúmulo de afectaciones en la personalidad, hacen buscar a una pareja que ayude a solventarlas para un sentimiento de bienestar. Al paso del tiempo, la persona que resuelve lo que no le toca es normal que se canse y opte por poner límites o alejarse.

Solución: buscar ayuda profesional. Reconocer, como un primer paso y de ahí, trabajar en uno mismo para el desarrollo personal, sanar heridas, responsabilizarte de tus emociones, saber identificarlas, recuperar la valía como persona para amarte tanto, que seas capaz de dar lo mejor y aprender a estar bien a solas. Atrás de todo esto hay temor, y recuerda que el temor es el enemigo número uno del ser humano.  Adelante… hay que vencerlo con la fe y ser felices. Dar lo mejor de sí mismos. Tener la capacidad de disfrutar cada momento de tu día, viviendo en el presente, abriendo tu mente para sentir en plenitud todo lo maravilloso que la vida te ofrenda.

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