Año Nuevo

Hoy termina un año más, estamos por cerrar el 2021 que seguramente desde sus inicios se propuso ser para nosotros un año lleno de incertidumbre; sin embargo, lo recibimos con ilusión, deseos, y esperanza, y lo despedimos con agradecimiento y nostalgia. Después de las fiestas Navideñas y reuniones familiares, llegamos a la última etapa, la que concluye con una trayectoria de 365 días marcados en un calendario que nos revela que es el final de un ciclo más en nuestro andar.

Seguramente como ya es tradición en nuestra sociedad, la mayoría despediremos el año viejo en compañía de nuestros seres más queridos, en grupos más reducidos porque así lo pide esta nueva normalidad que aún no aceptamos del todo, pero que requiere que el festejo sea diferente.

Festejaremos con alegría, cenando en familia, tal vez con algunas ausencias que esta pandemia nos ha dejado, tal vez todos juntos que supone ser de los más afortunados y por lo que debemos estar plenamente agradecidos. Festejaremos suponiendo que el año venidero estará lleno de esperanza de que las cosas si no iguales, sean más normales para todos.

En este nuevo encuentro que sucede a la par de un tiempo viejo y uno nuevo, muchas personas, si no es que todas, nos permitimos un momento de meditación, para hacer un balance personal; y así, en un viaje silencioso, vamos sin poder evitarlo, visitando cada momento en retrospectiva a través de nuestra autobiografía, haciendo un recuento inevitable de instantes, acciones, conductas, bienvenidas y despedidas, realizando un balance de emociones experimentadas, en las que nos encontramos tanto con frustraciones, como con un sinfín de éxitos vividos.

Seguramente en este año que se va hemos pasado días felices y días difíciles, pero aquí estamos, despidiendo y recibiendo un año nuevo, en un día que parecería como cualquiera pero que no lo es, ya que hoy estas a punto de lograrlo ya representa una gran bendición, por lo que sólo nos queda agradecer con el alma y despedirse con el corazón.

¿Fue un buen año para ti?

Hoy por fin aparece ante nosotros ese auto examen, lleno de preguntas sigilosas sobre cómo hemos invertido nuestra vida en este año. Sin duda alguna, este es un buen día para reconocer con total sinceridad la vida que hemos llevado durante este periodo que se cierra, y reflexionar si hay necesidad de mejorar algunos aspectos y de qué manera, no para comparar quién más y quién menos, sino para proponernos permanecer en lo bueno que hicimos, y también no volver a cometer los mismos errores en este nuevo año que estamos por comenzar.

¡Cerrar con broche de oro!

Busquemos que este cierre no sea un momento en donde no estemos satisfechos con nosotros mismos y nuestros actos, más bien, vamos a echar una mirada a nuestro alrededor, a observar a quienes están con nosotros y agradecer su presencia por las experiencias vividas. En este año que hoy se va, quizá hemos sufrido cambios que no esperábamos, y quizá nuestras expectativas rebasaron nuestra realidad en muchos escenarios, sin embargo, lo único que hicimos cada uno de nosotros aun con los sin sabores de nuestros resultados, fue vivir lo mejor que pudimos. En fin, esta noche, es un buen momento para agradecer y soltar lo que hoy se queda atrás, y jamás volverá.

Que nuestro propósito para el 2022 sea darle la bienvenida con un corazón y emociones tranquilas, sin expectativas que dañen o rebasen nuestra realidad, haciendo el compromiso de no malgastar las horas y los minutos que son irrecuperables y disfrutar más de las personas a las que queremos.

En esta ocasión, tal vez podamos hacer un propósito diferente, por ejemplo, dejarnos de promesas y proponernos vivir la vida día a día, haciendo algo que trascienda en nosotros como seres humanos, no demos esperanzas, entreguemos realidades; porque de la otra manera, de la forma antigua, terminaremos como cada año, engañándonos a nosotros mismos en un comienzo sin final feliz.

Revista Celebra les desea un feliz año nuevo a todos y cada uno de ustedes, que las alegrías vividas en los días que hoy se convierten en ayer, se les multipliquen en el mañana, que las penas se disipen con agradecimiento y perdones necesarios, entregados y recibidos, no olviden que la vida no es más que un cúmulo de momentos con inicio y fin, en los que todos estamos intentando sobrevivir de la mejor manera, hagámoslo más fácil, recordando que donde pones la mente, ahí está tu corazón.

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