Aprende a proteger tu piel por el uso frecuente de cubrebocas

Dra. Tania Fernández Cavazos
Dermatóloga Certificada

Aunque el uso del cubrebocas en la población en general no ha sido del todo aceptado, forma hoy parte indispensable para poder hacer contacto con otra persona y evitar así contagiar o ser contagiado.  Es un hecho que se ha vuelto un accesorio indispensable y que ha llegado para quedarse por un buen tiempo, pero en algunos casos ha causado en ciertas personas problemas de dermatitis y acné.  Estas son las recomendaciones con las que aprenderás cómo puedes llevarlo y cuidar la piel de tu rostro para evitar cualquier lesión.

Es esencial cuidar la piel antes, durante y después del uso del cubrebocas. Como en varios países del mundo ya es obligatorio llevar el cubrebocas en los espacios públicos por largos periodos de tiempo, lo que podemos hacer es lo siguiente:

  1. Hidratar nuestra piel constantemente día y noche.
  2. Para las mujeres que utilizan cosméticos antiedad, lo recomendable es que minimicen el uso de ácidos como el glicólico o el retinol, ya que estos hacen que la piel esté más sensible y se irrite más fácilmente.
  3. Utiliza productos que no causen rozaduras.
    Antes de ponernos el cubrebocas lo mejor es utilizar algún producto que disminuya la fricción y que aumente el aire entre la piel y el protector. Existen diversos tipos de productos, como la vaselina pura no perfumada, que se puede aplicar en las zonas más prominentes de la cara (tabique nasal y pómulos), las que más molestias suelen presentar.  Por último, están los sticks anti rozaduras, que consigue que la mascarilla se deslice sobre la piel sin rozarla y alivian la excesiva presión.
  4. Evita usar maquillaje por muchas horas.
    El primer motivo es que, si el producto que utilizamos no es no comedogénico, podría obstruir los poros y provocar brotes de acné. El segundo motivo es que el cubrebocas puede arrastrar el maquillaje, provocando una oclusión de las glándulas sebáceas y empeorando la situación.
  5. Hidrata tu piel para no descuidarla.
    Una piel hidratada siempre será más elástica y más fuerte ante las agresiones. El motivo está en que la barrera de protección de la piel es hidrolipídica, lo que significa que le ayuda a retener la humedad necesaria para estar sana. Los principios activos reconocidos por su alto poder hidratante son la vitamina C y el ácido hialurónico.

Para ayudar a mantener la piel más sana después de quitarte el cubrebocas recomiendo:

  1. Lavar el rostro con un limpiador suave.
    Utilizar un limpiador con un pH equilibrado que elimine los residuos de grasa, suciedad y bacterias pero que al mismo tiempo sea suave con la piel. A la hora de elegir un limpiador, hay tres características clave: que no tenga fragancia, que no sea comedogénico y que no irrite la piel.
  2. Usa cremas hidratantes intensivas que pueden proporcionar un alivio rápido tras el uso de la mascarilla. Los clásicos Aquaphor de Eucerin o la Crema Hidratante de CeraVe son un buen ejemplo.
  3. Las zonas de mayor impacto, como la nariz y los pómulos, se pueden aliviar con apósitos hidrocoloides, muy eficaces para la cicatrización de heridas.
  4. Para las rojeces se recomienda utilizar un gel de árnica y ante los brotes de acné, lo más indicado es seguir el tratamiento tópico habitual o, en los casos más severos, consultar a un especialista para un tratamiento oral.

Recuerda visitar o consultar al especialista de la piel, que es el Dermatólogo, con el fin de verificar si la rutina de skincare que estás llevando a cabo es la adecuada  o quizá debas de modificarla.

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