Bloqueo lector

Por Rosa Eugenia Valero

He comenzado este año padeciéndolo. Después de cerrar el año anterior con un libro que cumplió todas las expectativas que tenía puestas en él, me ha sido difícil recuperar ese ritmo de lectura que había alcanzado. Sí, me llegó un bloqueo lector, fenómeno que es más común de lo que creemos y se produce después de leer un libro fascinante, tras el cual, cualquier historia que le siga no logra enganchar, porque inconscientemente la estamos comparando con ese libro que nos cautivó.

Los lectores que leemos sin parar, solemos acumular una larga lista de libros por leer y cometemos el error de no descansar entre lecturas, y ahí vamos, de historia en historia sin descanso entre ellas, hasta que un buen día no logramos permanecer interesados y el estrés aparece, no entendemos qué nos pasa, si hemos elegido mal o algo va mal con nosotros. Y sí, nuestra mente comienza a pedir a gritos un descanso.

Cuando pertenecemos a círculos de lectura es común que sus miembros compartan sus avances ya sean semanales o mensuales, algunos como yo, lo llamamos competencia absurda, publicaciones de progresos que causan que muchos lectores ya sea motivados o presionados por estos números ajenos, comiencen a seguir un ritmo realmente agotador si de leer se trata.

Es por eso que disfrutar lo que se lee queda un poco de lado y la meta se enfoca a que ese número crezca a la par de aquél que no sabemos de dónde saca el tiempo, pero aparentemente hace de todo y aparte lee un número increíble de libros en poco tiempo, y es entonces cuando se va perdiendo ese ideal de lectura, leer para disfrutar y no para competir.

Esta, por llamarla de alguna manera competencia, puede ser un motivo por lo que caemos en el bloqueo lector, al no saber qué leer o cómo elegir el libro adecuado para alcanzar la meta de lectura, la mente se encuentra saturada y sin rumbo lector. Pero no hay que preocuparse demasiado, esta sensación es pasajera, por mucho que tarde, un buen día se va como llegó y seguirás leyendo como si nunca hubiera existido.

Pero mientras esto pasa, podemos empezar a hacer otras cosas que comúnmente no hacemos. Primeramente, deja que tu mente se llene con otras cosas. Dedica más tiempo a estar con tu familia, con tus amigos, escucha música, ve ese programa o serie que has dejando a la mitad infinidad de veces porque tenías que leer para alcanzar esa meta autoimpuesta y que en verdad a nadie importa más que a ti.

Ahora si tu caso es más extremo y ya han pasado semanas, o incluso meses sin deseos de leer o con intentos fallidos, podrías buscar libros que hayas leído con anterioridad y que te dejaron un buen sabor de boca; pero trata de que no sean muy densos o demasiado largos, elige un libro corto, fácil de leer y muy adictivo. Otro buen consejo puede ser leer un libro que tenías pendiente de tu autor favorito, o un género que te apasione, seguro que no te decepcionará y será más sencillo retomar la lectura con interés.

Superar un bloqueo lector requiere de paciencia, mucha. Así que tranquilo, no suele irse de un día a otro y a veces no es sencillo superarlo, así que no te agobies. La lectura es un hobbie, y como tal jamás debes sentirte obligado y mucho menos estresarte u obligarte a leer algo que no disfrutes. Y aunque esta etapa puede ser muy diferente para cada persona y su duración puede ser muy corta o muy larga, al final siempre pasa.

Así que fuera de angustiarse, disfrutemos la vida con todas las cosas buenas que nos ofrece mientras ese libro que nos quite el sueño llega de nuevo a nuestras manos.

Felices lecturas.

 

 

 

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