Carboadictos

Dra. Carmina Valdez
Médico Cirujano / Maestría en Nutrición Clínica / Maestría en Ciencias Médicas / Coach en Salud Funcional Mente y Cuerpo / Terapeuta floral Bach

Hoy hablaremos de los carboadictos que como su nombre lo indica, son los adictos a comer carbohidratos, no cualquier carbohidrato, sino los simples y ultraprocesados, en donde citaremos ejemplos como  el pan dulce, papas fritas, postres, galletas, pizza y todo lo que contenga harinas blancas y azúcares refinados en grandes cantidades, lo cual tendrá como consecuencia un aumento en el peso y un deterioro en la calidad de vida, reducción de tu energía diaria y te predispondrá a un estado proinflamatorio, síndrome de mala absorción y diversas enfermedades entre ellas las crónico degenerativas como diabetes, hipertensión arterial, problemas cardiacos o hasta cáncer.

Por lo cual esto de los carboadictos hay que tratarlo como una adicción ya que los centros cerebrales que estimula el consumo de los carbohidratos simples, es el mismo centro que se estimula por el consumo de sustancias estimulantes como diversas drogas. Se sabe que el antojo de azúcar activa partes del cerebro que se estimulan con otras sustancias adictivas, ya que liberan dopamina, la cual da placer.  Además de los efectos hormonales sobre la producción de insulina e IGF (Factor de crecimiento parecido a insulina) que estimula la inflamación y el crecimiento/proliferación celular.

Por todas estas razones lo más recomendable es reducir el consumo de este tipo alimentos prefiriendo los carbohidratos complejos, para poder utilizarlos como energizante, no como estimulantes. Entre menos consumamos los carbohidratos simples o carbohidratos ultra procesados más fácil será liberarnos de esta adicción ya que funciona como un círculo vicioso por la acción de la insulina que se produce en páncreas, y el índice glicérido de los alimentos en sangre.

Es decir, entre más refinado sea el carbohidrato como azúcar, miel, harinas blancas y productos ultra procesados, más alto será el indice glicérido, y de acuerdo a las combinaciones se determinará la carga de glucosa que dará el alimento en sangre creando un círculo vicioso, es decir, entre más insulina produzco más azúcar quiero y entre más azúcar quiero más insulina se produce.

Por lo cual el tratamiento de este tipo de carboadicción debe ser tratado de manera similar a cualquier adicción, es decir quitar por completo el consumo de los carbohidratos simples, así como todos los estímulos que nos inviten a consumirlo de nuevo. La publicidad sobre estos productos que es tan fácil encontrarla en TV, redes sociales, radio, espectaculares, en anaqueles de las tiendas, etc.

Hay que trabajar en disminuir las tentaciones y evitar tener en casa este tipo de alimentos o de tener siempre a la mano un sustituto del mismo cuando estás en constante contacto con este tipo de productos, como por ejemplo en lugar de la típica galleta, elegir una galleta de arroz integral con granos de quinoa, un pan de harina de centeno, panes o galletas de harina de almendra o de coco, granola casera u orgánica, incluso sustituir todo esto por alimentos que te brinden mayor saciedad como las grasas saludables.

Comer grasa genera saciedad y además es un macro nutriente que no estimula la liberación de insulina, hay que comer grasas saludables, para evitar esa ansiedad por lo dulce, por ejemplo: almendras, aguacate, crema de avellana, nueces, las cuales te harán sentir satisfecho por más tiempo, incluso puedes hacer combinaciones de los mismos y tendrás muchísimas opciones saludables y deliciosas.

La carboadicción se tiene que tratar de manera restrictiva, quitar el carbohidrato simple. Evita estar en contacto con la publicidad, imágenes o recetas de estos carbohidratos, haciendo que cada vez se sienta menos la necesidad de comer carbohidratos y así podremos llevar una alimentación mucho más balanceada, una alimentación más limpia.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios