Cistitis

Por Dr. Arnulfo L´Gámiz Matuk

La inflamación de alguna parte de nuestro organismo es en realidad algo que fisiológicamente se considera normal ya que ocurre cuando alguno de los tejidos se ha lesionado, lo que va a producir que se desprendan algunos componentes bioquímicos, lo que ha sido descrito desde los orígenes de la medicina alrededor de hace 3000 años en Egipto, pero fue el médico Romano Aulus Cornelius Celsus (25 a.C. – 50 d.C.) quien mencionó tres signos que a la fecha se consideran clásicos de esta situación que son: rubor, tumor, calor y dolor a los que se sumó por estudios de Virchow la pérdida o disminución de la función.

Lo anterior lo relatamos precisamente en relación a la Cistitis que es la inflamación de la vejiga que es un órgano muscular en forma de bolsa o saco que almacena la orina producida por los riñones antes de ser expulsada al exterior a través de la uretra, aunque en este caso es producida principalmente por una infección, o sea el proceso en el que un microorganismo patógeno invade alguna parte del cuerpo humano, multiplicándose ya en el interior de las células y provocan daños considerables.

En particular la vejiga es muy fácil que se pueda infectar e inflamar por estar en contacto directo con la orina y además con el proceso de las relaciones sexuales, pudiendo ser algo muy leve incluso auto controlable por el propio organismo, o convertirse en una infección muy grave y llegar a lesionar a los riñones y resto del sistema urinario.

Cabe señalar que además de lo antes mencionado como causales de la Cistitis se suman los daños que producen efectos como las radioterapias o quimioterapias en los pacientes con cáncer, la reacción a otros medicamentos o como complicaciones de otros padecimientos y en particular en las mujeres por el empleo de medios anticonceptivos como los dispositivos intrauterinos o el utilizar aerosoles en la higiene o aceites lubricantes.

La Cistitis es mucho más frecuente en el género femenino, de hecho prácticamente todas las mujeres han tenido alguna Cistitis durante su vida aunque es más frecuente cuando ya se tienen relaciones sexuales.

Los principales síntomas y signos de una Cistitis  son:

  1. Ardor al orinar
  2. Hematuria, o sea sangre en la orina
  3. Mal olor en la orina
  4. Ganas de orinar con mucha frecuencia
  5. Dolor en la pelvis
  6. Algo de fiebre

No se debe sin embargo dejar evolucionar ni auto medicarse ya que la posibilidad de una complicación está presente, es preferible acudir con un profesional de la salud quien te indicará el tratamiento correcto o incluso la realización de algunos estudios de laboratorio para precisar las causas específicas.

Principalmente el riesgo de adquirir Cistitis se encuentra en tener relaciones sexuales riesgosas o de poca higiene, el uso de anticonceptivos, el propio embarazo es una causa frecuente y la edad, ya que la falta de ciertas hormonas a causa de la menopausia también aumenta el riesgo de las infecciones urinarias y con ello la Cistitis. Otros elementos se encuentran en pacientes con enfermedades crónicas que requieren el uso de sondas en la vejiga para poder extraer la orina, presencia de cálculos o el crecimiento de la próstata y el debilitamiento del sistema inmunológico por causas como son la Diabetes, la Hipertensión arterial, el Cáncer, el SIDA entre otras.

Lo más recomendable como en todas las enfermedades es su prevención, por lo que les sugerimos los siguientes procedimientos:

  • Ingiera líquidos suficientes de hecho un mínimo cada día de dos litros de agua además de otros líquidos que no substituyen al agua en esa cantidad, es preferible más que menos.
  • No se aguante las ganas de orinar, procure vaciar su vejiga en cuanto se lo pide el cuerpo.
  • Cuando orine procure limpiarse y cuando realice la micción al mismo tiempo que la evacuación límpiese de adelante hacia atrás sobre todo las mujeres para que las bacterias que se encuentran en el intestino no se pasen a la uretra.
  • Lávese los órganos sexuales con mucho cuidado, no empleé jabones ásperos u otros elementos como esponjas y mucho menos estropajos no es necesario hacerlo fuertemente más bien lento y con cuidado.
  • Evite emplear en la zona desodorantes o cualquier otro producto químico.
  • Después de una relación sexual hay que orinar y si es necesario ingerir agua hasta ocasionar las ganas de orinar.

“Cuidar su cuerpo es reflejo de educación, realícelo usted y propague las medidas con su familia”.

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