Depresión y suicidio. ¿Cómo ayudar?

Psic. Mónica Piedad de Jesús Ramírez Cisneros

Depresión término difícil de abordar y aún más el suicidio, qué fuertes palabras… Los trastornos depresivos (TD) son un subgrupo de los trastornos del estado de ánimo e incluyen el trastorno depresivo mayor (TDM), el trastorno distímico (D) y el trastorno depresivo no especificado (TD-NOS). Aunque la etiología y fisiopatología de la depresión no se conoce todavía, existe suficiente evidencia acerca de la interacción de factores biológicos, factores de personalidad y ambientales.

No todas las personas que tienen depresión presentan ideación suicida o tienen intentos de suicidio, pero es una realidad que el suicidio a nivel mundial ha ido en aumento en los últimos años.

A continuación algunos de los síntomas.

Síntomas afectivos. Los síntomas más característicos del TD en niños y adolescentes son el humor triste o irritable, la pérdida de interés (apatía), la pérdida o disminución de la capacidad para experimentar placer en actividades con las que previamente se disfrutaba. Aparecen con frecuencia aislamiento social y síntomas de angustia y ansiedad.

Síntomas físicos. Los más característicos fatiga, alteración del apetito (disminuido o aumentado), alteraciones del sueño (insomnio de conciliación, despertar precoz, sueño no reparador).

Síntomas cognitivos. Disminución de la capacidad de concentración y atención, baja autoestima fallos de memoria, indecisión, distorsiones cognitivas negativas (de soledad, vacío, incomprensión, culpa), e ideas de inutilidad e ideas de muerte o suicidio.

Y es que es importante estar alerta a los signos y síntomas de la depresión tanto en casa como en el círculo social cercano.  Si se detectan lo principal es platicar con el afectado (a) hacerle ver que creemos que su cansancio constante, sus fallos de memoria o su angustia pueden deberse a que tenga depresión. Ofrecerle nuestra ayuda escuchando sin juzgarlo. Y muy importante jamás pedirle que le eche ganas. Recordemos que la depresión no es una elección, es un padecimiento. El paciente no se recuperará echándole ganas o pensando en positivo. Es como pedirle a una persona diabética que coma dulces y piense que le van a hacer bien y esperar que con eso no le suban sus niveles de azúcar.

Después de platicar con la persona deprimida hacer lo posible por lograr que acuda a atención con un profesional de la salud mental, puede ser un psicólogo o psiquiatra. Sólo ellos podrán definir si el paciente cursa realmente con depresión y el psiquiatra será el facultado para recetar medicamento en caso de que sea necesario.

Es necesario que el paciente, cuente con una red de apoyo que le permita expresar sus emociones con confianza y que aunado a su medicamento y/o proceso terapéutico lo ayuden a fortalecerse.

Cualquier persona, incluyendo los niños, puede padecer depresión cualquier persona puede perder el deseo de vivir y desear o buscar la muerte. Por eso hay que estar atentos, porque si quien vive así no recibe ayuda a tiempo puede que llegue al suicidio.

Es de vital importancia dar prioridad a la atención de la salud mental, no somos sólo un cuerpo que vestir a la moda o que alimentar sanamente para que no engorde.

Hay que cuidar nuestra salud mental y para eso dejar de lado el tabú de acudir al psicólogo o al psiquiatra es lo primero. De hecho hay profesionales que recomiendan acudir una vez al año a valoración con un psicólogo o psiquiatra para que nos ayude a ver cómo nos encontramos y detectemos oportunamente cualquier trastorno mental que pudiera estar iniciando.

Y ante cualquier crisis en lugar de contarle lo que pasa a cuanto amigo, conocido o persona dispuesta a escuchar que encontremos en el camino, mejor buscar un psicólogo o un psiquiatra debidamente preparados para atendernos.

Y si me estás leyendo y estás deprimido, recuerda que no estás solo, no es tu culpa y no eres débil. Al contrario, eres fuerte y valiente porque las cosas que a una persona que no está deprimida le cuestan, por ejemplo, el 30% de su esfuerzo y atención, a ti te cuestan el 110% de tu esfuerzo y atención. Así que a usar esa valentía para pedir ayuda.

Y si tienes hijos pequeños, recuerda que un niño que se enoja constantemente o no socializa puede ser un niño deprimido, facilítale la ayuda adecuada.

Facebook: Mónica Ramírez

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