El trabajo en la ciudad de Durango

Oscar Luna

El trabajo es una de las categorías centrales de la sociología, puede definirse como la ejecución de tareas que implican un esfuerzo físico o mental, y que tienen como objetivo la producción de bienes y servicios para atender las necesidades humanas. El trabajo es por tanto la actividad a través de la cual el ser humano obtiene sus medios de subsistencia por lo que tiene que trabajar para vivir o vive del trabajo de los demás.

Los procesos de trabajo fueron cambiando atreves de los siglos, pues los procesos de producción se fueron adaptando según los cambios sociales y tecnológicos que se dieron, por ejemplo, de un intercambio informal en la época del feudalismo, cambiamos a un sistema capitalista, donde la Revolución Industrial generó una diversidad de inventos tecnológicos para una mayor producción.

Pero esto también generó una explotación hacia los trabajadores, pues las jornadas de trabajos eran muy largas y las condiciones de ellos eran muy escazas, sin protección, seguros, sueldos bajos y estaban expuestos a cualquier lesión con las máquinas. Esto comenzó a generar un descontento entre la sociedad, y comenzaron a aparecer pensadores, que criticaba esta explotación hacia los trabajadores causando un impacto entre la gente, para que posterior ellos exigieran justicia ante estos actos.

Todos estos actos de defensa de los derechos laborales, dieron origen al día del trabajo, celebrado por primera vez en USA. En el caso de México, no fue hasta el año de 1923 cuando se constituyó por primera vez el día del trabajo, pero oficialmente se celebró hasta dos años después en el año de 1925.

Este día que se celebra año con año el primero de mayo, es un día para recordar todas aquellas personas que en algún momento lucharon por nuestros derechos, es un día el cual debemos de conmemorar con mucho orgullo. Es por ello, que en esta ocasión me gustaría recordar en este artículo algunos de los trabajos que se realizaban en nuestra ciudad en los siglos pasados, trabajos que gracias a ellos la ciudad funcionó por muchas décadas.

Para el siglo XVIII existía en nuestra ciudad el famoso trabajo de Alacranero, un trabajo que consistía en la recolección de estos arácnidos, para posteriormente ser vendidos al Ayuntamiento, en la actualidad este trabajo aún existe, pero los alacranes obtenidos son venidos a artesanos, los cuales elaboran una serie de productos típicos con estos arácnidos.

En algunos documentos eclesiásticos se puede leer el pago que se le hacía a las personas encargadas de encender las velas de catedral todas las tardes, también las personas que se encargaban de exclusivamente limpiar las chapas de las puertas. Quizá estos trabajos hoy en día suenen curiosos, pero en los siglos pasados existieron.

No debemos olvidar aquellas personas encargadas de las labores domésticas, generalmente eran naturales o mulatos quienes realizaban estas tareas, pero pongámonos en el contexto de siglos atrás, la gente que tenía estos sirvientes vivían en casas muy grandes, con una gran cantidad de habitaciones, ahora imaginen estas personas encargadas de limpiar este lugar diariamente, era un trabajo digno de recordar y admirar.

Y qué decir de aquellos hombres que realizaban el trabajo de Carretoneros, personas encargadas de manejar esos grandes carruajes en los que se transportaban las familias de la aristocracia, porque recordemos que la evolución en los medios de transporte no se dio hasta ya finales del siglo XIX con la llegada del ferrocarril a esta ciudad, y ya para el año de 1901, la llegada de los tres primeros automóviles a estos territorios.

En una ocasión tuve la oportunidad de leer algunos documentos antiguos donde algunas personas de nuestro Durango antiguo se anunciaban como cargadores de maletas para llevarlas a la estación del ferrocarril, es muy interesante analizar cómo las personas se adaptan a los cambios sociales y tecnológicos de los tiempos creando trabajos para cubrir necesidades, ellos cargaban tú maleta para que no te cansaras al llegar a la estación.

Las personas que ofrecían el trabajo de limpieza y reparación de pianos, chimeneas, llantas de coche, ventanas, elaboración de zapatos, sombreros bastones, vestidos, entre muchos otros servicios más.

Estos son sólo algunos de los tantos trabajos que se realizaban en esta ciudad en los siglos pasados, trabajos que quizá la mayoría de ellos hoy en día ya no existan, pero merecen ser recordados, porque era el medio económico en las que familias obtenían un capital.  Hoy los trabajos que encontramos son distintos a los siglos pasados, pero de igual manera son muy admirables. Durango es cuna de gente trabajadora, de gente exitosa, los duranguenses emprendedores que tiene alguna micro empresa, los jóvenes que además de estudiar trabajan en algún lugar, los padres y madres que trabajan diariamente para sostener económicamente su casa, entre muchos otros.  Qué orgullo saber que en nuestra tierra existen tantas personas trabajadoras.

Recordemos con mucho orgullo este día del trabajo, que vaya que nos ha acompañado ya desde hace muchos años.

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