Empatía

Psic. Mónica Piedad de Jesús Ramírez Cisneros

¿Has oído hablar alguna vez del egotismo? No del egoísmo, probablemente no sepas la definición exacta de la palabra egotismo, pero puede que conozcas a alguien que sólo piensa en sí mismo, que se considera el único importante y que, en el fondo, es un saco de inseguridades.

Este concepto de la psicología se refiere a una persona que no presta atención a cuanto pasa en la vida de las personas que los rodean, mucho menos a sus necesidades, por considerar que sus propios asuntos y necesidades están por encima de las de los demás. Un egotista sólo tiene en cuenta su visión de las cosas y exige a los demás que actúen en base a la misma. Se llama egotismo, y el egotismo extremo es, además principalmente el histriónico y el narcisista.

Ya recordaste a alguien así ¿cómo te has sentido al estar en contacto con un egotista?

Enojado, triste, frustrado, no comprendido, solo, cansado de esa persona, desvalorado, vulnerable, etc. ¿Sabes por qué te has sentido así? pues porque los egotistas son personas que no conocen la empatía. Así que, si no quieres hacer sentir a los demás así de mal, lo más recomendable será que pongas atención en desarrollar tu empatía.

Hay varias definiciones de empatía, te comparto una que en lo personal me gusta mucho: “Empatía es la participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella, generalmente en los sentimientos”.

Seguramente también has conocido alguna persona empática, que ha sido como un oasis cuando cruzas el desierto de la tristeza. Ese alguien, que te escucha, te entiende, te comparte alguna experiencia parecida, o se queda callado a tu lado si así lo necesitas. Creo que estarás de acuerdo conmigo en que el mundo necesita más empatía y menos egotismo.

Si detectas que requieres mejorar tu empatía, o quieres que tus hijos la desarrollen te dejo algunas recomendaciones.

  • Escuchar con atención lo que los demás nos están diciendo.
  • No dar consejos como si fuéramos expertos en el tema, más bien hablar de tu experiencia y hacer saber al otro que entiendes cómo se siente o que al menos tienes idea porque, aunque no hayas vivido lo mismo, has experimentado situaciones dolorosas.
  • Demuestra tu interés por los demás, con acciones, no sólo con palabras.
  • Cuando tengamos que dar nuestra opinión sobre lo que nos están contando, es muy importante hacerlo de forma constructiva, ser sinceros y procurar no herir con nuestros comentarios.
  • Ofrecer una sonrisa, o un gesto amable también es muy importante.
  • Si hay un desacuerdo, una diferencia de opinión, respeta el que otro experimente un sentimiento negativo, por llamarlo de alguna manera, como la ira, y respeta empáticamente su estado emocional, eso no te quita nada y no implica que tengas que convencerte o que cambies tu postura.

Y recuerda, puedes ser una persona sincera, autentica y directa, sin ser grosera y sin dejar de lado la empatía.

Y si tienes hijos recuerda que los pequeñitos aprenden con el ejemplo.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios