Fin de la pandemia

Héctor Salvador Gurrola Torres
Terapeuta Familiar y de Pareja

Podemos mencionar un sin número de argumentos alrededor de la pandemia, formular algunas incógnitas como, por ejemplo, ¿qué nos deja? Muertes, dolor, soledad, y daños irreparables, pero aún más importante que lo tangible, al final nos deja reflexiones sobre cómo impactará en nuestras vidas en el futuro próximo.

Podemos formular una reflexión urgente en torno al miedo y la libertad, experiencias emocionales bajo las cuales el mundo entero ha estado sumido durante el último año; entonces, antes de preguntar ¿qué nos deja la pandemia? tendríamos que preguntar ¿qué obtenemos de esta?, ¿qué nos deja el miedo?, ¿qué pasa con las libertades?, ¿cuánto tiempo tardaremos en recuperarnos como sociedad?, o tal vez no suceda, y si no pasa, qué nuevas formas de organización social aparecerán. Sólo será posible establecer nuevas pautas de reflexión si logramos traspasar las barreras del pensamiento común donde sólo evaluamos pros y contras.

Lo que nos trae la crisis actual es algo poco más complejo que sólo establecer medidas de progreso o retroceso, nos deja la posibilidad de concebir una nueva organización mundial que integra una visión más amplia, compleja y estricta, ya no sólo se trata de concentrar nuestra atención en lo cotidiano sino ir más allá, hacia las formas que sustituirán la vida como la hemos conocido hasta el día de hoy.

La pandemia nos recuerda que todos los fenómenos naturales, sociales y políticos a los cuales nos hemos mantenido sistemáticamente indiferentes, nos afectan de manera global, nos recuerda que somos una sociedad recíproca que, aunque no resienta inmediatamente los efectos de otras crisis como la pobreza, el analfabetismo, el calentamiento global, el machismo, el desempleo, la violencia de género, el maltrato infantil, no quiere decir que no dejen huellas imborrables en nuestra constitución.

Por lo tanto, al preguntar ¿qué nos deja la crisis del Covid-19?, sólo diré que nos deja la oportunidad de construir una nueva sociedad erguida sobre las ruinas de crisis previas y mal atendidas, mal observadas, y por supuesto sin soluciones confiables, podemos tener confianza que esta pandemia nos permitirá sentar las bases de una nueva organización social más atenta, precavida y madura.

Puedes comentar con Facebook