Hablemos de salud bucal

Por Reyna Valenzuela 

Si se dice que los ojos son las ventanas del alma, podemos decir que nuestra boca es la puerta del cuerpo, bien claro lo ha dejado este tiempo de pandemia, pues un virus puede entrar por nuestra boca y salir de ella, esparciendo en un estornudo miles de millones de partículas, que, al instalarse en otro huésped, causa estragos que pueden llevarlo a la muerte.

Para contrarrestarlo, hemos aprendido la importancia del uso del cubrebocas, el estornudo de etiqueta y ahora, lavamos nuestras manos, quizá más que nuestra conciencia. Es nuestra boca, la puerta por donde ingresan los alimentos, pero debemos entender que también pueden entrar virus, son muchas las bacterias que habitan de manera natural y benéfica, cumplen funciones de suma importancia para la salud general, pues es aquí en donde los alimentos son preparados para comenzar el proceso digestivo.

Habitantes de nuestra boca, los dientes, además de cumplir con la función estética, a la que por lo general le damos mayor importancia, debemos tener en cuenta su función masticatoria, fonética, así como recordar que son el soporte de nuestros labios, por lo que la pérdida de un diente, traerá consigo alteraciones en todo el aparato masticatorio. Es aquí en donde las visitas periódicas al odontólogo toman mayor importancia.  Es nuestro dentista quien por medio de una simple revisión de todos los tejidos de la boca incluidos; labios, lengua, paladar y mejillas, nos alerta sobre alguna lesión, la cual puede o no presentar dolor.

La consulta dental cada seis meses nos advierte sobre la presencia de la placa bacteriana, formación de sarro, caries dental, enfermedad de las encías, sensibilidad dental o manchas en la superficie de los dientes, por mencionar algunas. Ayuda con ello a cerrar la puerta a enfermedades que puedan llegar a alterar la salud general  del paciente. En la consulta de rutina, podemos disipar dudas sobre la importancia de una buena técnica de cepillado, la cual debe incluir el uso de hilo dental, enjuague bucal, así como la utilización de cepillos interdentales en las áreas donde el espacio entre los dientes es suficientemente amplio, dando oportunidad de que el alimento se empaque, de manera que el cepillo dental común es insuficiente para lograr una buena higiene.

Se cree, equivocadamente, que restablecer la salud dental, es una de las áreas que más afecta nuestros bolsillos, por ello hay que recordar que la prevención resulta la forma más económica de mantener abiertas las puertas de nuestra sonrisa.

Y tú, ¿ya visitaste a tu dentista?

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