Herpes zóster

DRA.TANIA FERNÁNDEZ CAVAZOS
DERMATÓLOGA
CLÍNICA LÁSER DIODERM

El herpes zóster (HZ) es una erupción cutánea dolorosa, generalmente unilateral, que aparece como consecuencia de la reactivación del virus latente de la varicela zóster, la mayor parte de las veces secundaria a una disminución de la inmunidad celular frente al virus. Constituye una enfermedad de distribución mundial. En los países templados más del 90 por ciento de la población se infecta antes de los 15 años.

La incidencia anual del HZ en la población general es de 3,4 casos/1.000 personas, variando según el grupo de edad; siendo más común en los adultos mayores de 50 años. Entre los pacientes que ya han padecido HZ, el índice de recurrencia es menor del 0,6 por ciento.

Aparecen síntomas inespecíficos dos- cinco días antes de la erupción acompañados de mal estado general, cansancio, sensación de quemazón, picazón o de adormecimiento localizados a un dermatoma (área de piel inervada por un solo nervio raquídeo) a continuación aparecen las lesiones cutáneas caracterizadas por pequeñas vesículas que contienen líquido claro, sensibles al tacto, que se encuentran agrupadas y asentadas en una base eritematosa que, al reventarse, transmiten su contenido con virus. Puede afectar cualquier parte del cuerpo y el área más afectada es el tronco en un 60 por ciento de los pacientes. En raras ocasiones cruza la línea media.  Las vesículas se secan y forman costras  en siete – 10 días y en esta etapa ya no son infectantes. Pueden quedar pequeñas cicatrices  que pueden mejorar con el tiempo. Cuando se localiza en cara es muy doloroso y se pueden presentar mayor número de complicaciones cuando afecta a la rama oftálmica del nervio trigémino con afección ocular.

Existen casos de evolución corta y benigna con dolor pero sin ningún tipo de manifestación cutánea (zóster sin herpes) de difícil diagnóstico y que requieren confirmación a través de pruebas de laboratorio.

La neuralgia herpética aguda es el dolor que acompaña a la erupción,  la cual puede persistir hasta 30 días después del comienzo de las lesiones. El dolor generalmente remite cuando curan las lesiones, pero en 10- 15 por ciento de los pacientes persiste y se hace crónico (más de 90 días después de la infección)  recibiendo el nombre de Neuropatía pos herpética (NPH) la complicación más frecuente.

En cuanto al tratamiento se aconseja al paciente que emplee ropas holgadas de fibras naturales para que el roce con la piel sea mínimo,  se recomiendan medidas higiénicas de la piel (no rascar las vesículas), el empleo de compresas frías y de antisépticos. Simultáneamente debemos de tratar el dolor y se prescribirá tratamiento antiviral tópico y oral en las primeras 72 horas de haber iniciado las lesiones.

La única evidencia bien documentada para la prevención de la NPH es la prevención del HZ y es por medio de la vacunación contra la varicela zóster que se administra en dos dosis y que ha demostrado una disminución en un 50 por ciento de HZ y de un 60 por ciento de NPH.

Si tu piel sufre de HZ, es momento de acudir con el Dermatólogo, que te ayudará a encontrar el mejor tratamiento para evitar complicaciones.

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