Hígado graso

Dr. Arnulfo L´Gámiz Matuk    
Investigador del CICSA de la  Universidad Anáhuac           
Consultor en la Universidad ICEL

En el box uno de los golpes más impactantes es el gancho al hígado, porque precisamente es uno de los órganos más sustanciales de nuestro cuerpo, que está ubicado en el costado derecho de la cavidad abdominal, ligeramente por debajo de las costillas, situado en la parte inferior del diafragma, por arriba del riñón derecho. Es tal vez el órgano macizo más grande que tenemos, de un color obscuro intenso, su tamaño lo podríamos semejar con un balón de futbol americano y bastante pesado alrededor de un kilo y medio en adultos.

Importante a destacar son sus múltiples funciones entre las que se encuentran la extracción de los nutrientes esenciales que necesitamos como son las proteínas, los carbohidratos y las grasas y también es como un filtro que facilita la eliminación de elementos tóxicos como es el alcohol y algunas drogas o incluso los medicamentos que podríamos haber consumido, otra función importante es que almacena energía y gradúa el desprendimiento de los azúcares según los va necesitando el cuerpo.

Por lo que cuando se daña el hígado sucede una alteración muy significativa en el organismo producto de la insuficiencia hepática  que puede suceder de manera inmediata o en periodos incluso de varios años a causa de infecciones como son las hepatitis o la más conocida que es la cirrosis o el peligroso cáncer. Cabe destacar también que el tener el hígado dañado puede ocasionar que se produzca una hipertensión portal o sea que se aumente la presión de las venas que van del intestino hacia el hígado, otro daño importante es la acumulación de líquido en el abdomen o sea la ascitis, la presencia de ictericia y muy significativa la encefalopatía hepática cuando se daña la función del cerebro.

A destacar es una patología de este órgano que es el Hígado Graso, que en la actualidad se ha incrementado de manera notable, producto de la acumulación excesiva de grasa en base a las grandes epidemias que tenemos en nuestro México que son la Obesidad, la Diabetes y el Alcoholismo y a otros factores incluso de índole hereditario. De hecho se calcula que alrededor del 25% de la población lo podemos tener.

Cabe destacar que otros factores que propician esta enfermedad están relacionados con el consumo de bebidas azucaradas como son los refrescos, la cerveza, bebidas alcohólicas, las bebidas llamadas energéticas o el consumo elevado de carbohidratos refinados por ejemplo los que se encuentran en el pan blanco, la harina, la pasta, el azúcar de mesa, las papas fritas entre otros.

Esta patología no se va a mostrar de manera inmediata sino que aparecen síntomas paulatinamente y son muy poco precisos como la fatiga, pérdida de peso o dolores inespecíficos en el abdomen, de ahí que su diagnóstico sucede casi siempre de manera tardía. El riesgo entonces es alto si el hígado graso no se controla a tiempo ya que se puede convertir en una patología significativa incluso incurable.

Pero la mejor solución es precisamente la prevención que incluye:

  1. Predominar una alimentación saludable, limitando al máximo el consumo de sal, y de azúcar, ingerir diariamente verduras, frutas y granos integrales. consuma alimentos ricos en antioxidantes como las fresas, manzanas, frutos secos, el jitomate, alcachofas, prefiera el té verde natural.
  2. Beba abundante aguaes muy importante para cuidar nuestro hígado, pues este líquido permite limpiar y depurar nuestro cuerpo eliminando las toxinas a través de la orina, es por lo tanto consumir mínimo 2 litros de agua diariamente.
  3. Limite el consumo de bebidas alcohólicas.
  4. Realizar actividad física programada o sea ejercicio diariamente.
  5. Vacúnese contra las hepatitis, la influenza y la neumonía.
  6. Ingiera la medicación con moderación ante cualquier otra patología y hacerlo, sólo cuando un médico nos lo indique.

Evite y si ya la tiene atienda la obesidad, el perder peso es muy saludable si se tiene excedido. Resumiendo evite comer en exceso, deje de consumir azucares refinados y exceso de carbohidratos y haga ejercicio diariamente.

Para diagnosticar el hígado graso se requiere realizar varios estudios clínicos por un profesional médico, por lo que nunca descarte la atención especializada y ante cualquier duda acuda de inmediato a valoración, si supera los 50 años realice su vigilancia por lo menos cada año.

El hígado graso se puede tratar, pero no es con medicamentos, de hecho no se ha descubierto alguno especifico, pero se utilizan algunos sobre todo como desinflamantes, o ansiolíticos, dietas y seguimiento de las medidas preventivas antes descritas.

 

“El mantener la salud es tener ilusiones y si se tiene ilusiones se tiene todo”

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