La hija única

Guadalupe Nettle

“Será niña, pensé, mientras pasaban por mi mente los peligros que eso implica en un país como el nuestro.”

La maternidad en estos tiempos es conceptualizada de manera muy diferente a como se hacía en el pasado, incluso ha dejado de ser un deber incuestionable para la mujer en una sociedad que por siglos consideró la concepción como una responsabilidad irrenunciable, e incluso el único motivo de ser para una mujer, ser madre era algo lógico, necesario y primordial.

Hoy en día, el concepto de maternidad ha revolucionado, y cada vez el tema se toca más abiertamente, dando opción a cada mujer sobre la decisión de cumplir o no con lo que antes sin discusión se esperaba de ella, hoy muchas mujeres incluso, deciden la forma y/o el tiempo en el cual concebir.

La hija única es una novela profunda y llena de sabiduría sobre la maternidad, sobre su negación o su asunción; sobre las dudas, incertidumbres e incluso sentimientos de culpa que la envuelven; sobre las alegrías y las angustias que la acompañan. Es también una novela sobre tres mujeres –Laura, Alina, Doris– y los vínculos –de amistad, de amor– que establecen entre ellas. Una novela sobre las formas diversas que puede tomar la familia en el mundo actual.

Al considerarlo algo impuesto, Laura ha decidido no cumplir con el rol de ser madre, así que lo evita de manera definitiva.  Esta decisión acaba con la esperanza de su familia de verla realizada bajo las normas que consideran correctas, Laura nos compartirá las dudas que en algún punto de la historia la asaltan sobre si fue acertado tomar esta decisión; sobre todo cuando su amiga Alina, quien en un momento secundó la idea con respecto a la no maternidad, ha cambiado de parecer y decide ser madre.

Alina y su maternidad traerá un cambio brutal no sólo en su vida y en la de su esposo, sino en su amistad con Laura quien nos contará cómo su amiga y pareja se  enfrentarán a la pérdida de su hija antes de nacer, y cómo se prepararán a esperar a un hijo que morirá.

A través de estas páginas, conoceremos a una mujer que nos transmitirá esa alegría por la espera de su hija tan deseada, pero al mismo tiempo su tristeza, y viviremos este duelo en vida. Aunque sorprendentemente habrá más por descubrir.

Al final aparece un tercer personaje: Doris, una madre soltera que nunca se planteó la maternidad como algo opcional y sólo siguió la inercia de la vida; cuando entra en la vida de Laura, Doris atravesará muchos problemas avivados por el mal comportamiento de su hijo, y Laura en un giro completo a lo que como lectores esperábamos de ella, jugará un papel fundamental en la vida de estos personajes.

Lo más enriquecedor de este libro, es la reflexión que logra la lectura al desencadenar miles de emociones sea cual sea la opinión que tengamos respecto a la maternidad. Cómo la autora va llevando la historia a ese punto donde nos cuestionamos sobre la incapacidad de saber si las decisiones tomadas en determinado momento de la vida serán lo mejor para nosotros en un futuro.

Quien lea La hija única se cuestionará sobre cómo actuaría bajo cada una de esas circunstancias que presenta la autora. Es un libro que nos llama a la empatía, pero sobre todo al respeto sobre una decisión personal que para algunos debe ser sagrado, la maternidad.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios