La luz azul y tu piel

Dra. Tania Fernández Cavazos
Dermatóloga Certificada

Los dispositivos electrónicos se han convertido en imprescindibles para nuestro día a día, por lo que quizá últimamente has escuchado más sobre los peligros de la luz azul, porque es más probable que estemos en casa y en línea. Nuestras computadoras portátiles, celulares, tabletas, televisores e incluso los focos de luz LED son fuentes de luz azul. La ciencia no conoce claramente los efectos que las fuentes de luz azul tienen sobre la piel, pero sabemos que pueden provocar hiperpigmentación y envejecimiento prematuro.

¿Qué es la luz azul?

Cuando pensamos en los efectos nocivos de la luz, generalmente estamos pensando en la luz ultravioleta (UV), que es invisible. Pero podemos ver la luz azul. Quizá la percibas como una luz blanca con un tono frío (como la de los focos LED), o tal vez no veas el color azul para nada porque tus fuentes de luz en interiores están emitiendo longitudes de onda variables que se combinan para crear los colores que percibes.

Aunque los efectos en la piel de la luz azul aún no se entienden del todo, la luz es una preocupación importante de salud debido a sus otros riesgos. “La luz azul daña la retina y reduce la liberación de melatonina, así que interrumpe tu ciclo de sueño”.

Desde luego, la proximidad es un factor cuando hablamos de los daños. “Recibirás menos luz azul proveniente de tu televisión que de tu computadora porque está más lejos”, “Y más luz azul de tu celular que de tu computadora porque tu celular está muy cerca de tu rostro”.

¿Cómo se daña mi piel debido a la luz azul?

Aunque la luz ultravioleta daña directamente el ADN de las células, la luz azul destruye el colágeno mediante el estrés oxidativo. Un químico en la piel llamado flavina absorbe la luz azul. La reacción que tiene lugar durante la absorción produce moléculas inestables de oxígeno (radicales libres) que dañan la piel. “Entran y básicamente hacen agujeros en tu colágeno”.

¿Cómo puedo evitar el daño en la piel?

La intervención más sencilla es limitar la cantidad de luz azul que emiten tus dispositivos. Algunos dispositivos tienen “modo nocturno” que genera un tono más cálido en las pantallas. Cambia tus focos LED estándar por versiones que emitan menos luz azul.

Los protectores solares minerales con óxido de hierro son el estándar de referencia en la protección de luz azul. Se ha demostrado que el óxido de hierro protege más de la luz visible que el óxido de zinc y el dióxido de titanio. “Un buen truco es comprar bloqueadores solares con color, que generalmente tienen óxido de hierro”. Los antioxidantes tópicos ayudan a controlar los radicales libres que genera la luz azul, pero, como dijimos, aún no hay un consenso científico.

El ácido alfa lipoico “Activa las defensas naturales de las células de la piel, haciendo que la célula perciba el estrés oxidativo. La célula activa sus propios mecanismos de defensa. Creo que esa es una manera mucho más elegante de defenderse”.

Un dato importante que a menudo se excluye del debate en torno a la luz azul: el sol es, por mucho, nuestra fuente más abundante de luz azul.

En conclusión, tu exposición a la luz azul quizá sea mucho menor en comparación con tu vida antes de la pandemia, por la sencilla razón de que pasas más tiempo en casa. No te lo pienses dos veces y cuida tu piel, a la larga no hay marcha atrás. Convierte a los antioxidantes y el protector solar en tus mejores aliados para cuidarla.

 

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