Los videojuegos ¿educativos o no?

Por MPYOE. Jorge Enrique Loera Castañeda
(Maestría en psicología y orientación escolar)

“La gente tarda poco en juzgar, pero mucho en corregirse”, Ezio (‘Assasin’s Creed Revelations’).

La educación como un proceso de facilitar el aprendizaje, es decir, la adquisición de conocimientos, habilidades, creencias, hábitos, conceptos, entre otras cosas, se ve cada día más enriquecida con las tecnologías y con las herramientas que estas ofrecen.

Es imposible no ver que gracias a la tecnología podemos facilitar el aprendizaje en los niños, jóvenes y adultos de una manera más universal, abarcando la posibilidad de llegar hasta lugares lejanos, compartiendo conocimientos y experiencias que en otros tiempos era sumamente difícil o hasta imposible.

La prueba más grande es la actual escuela virtual, que permite a personas que trabajan o que tienen horarios ajustados continuar con sus estudios actualizándose o preparándose para ejercer una profesión y así contribuir con un bien social y salir adelante con una nueva forma de tener ingresos y aportar a dicha sociedad.

No podemos dejar pasar por alto lo magnífico que fue contar con estas herramientas ahora en la actual pandemia que nos ha tocado, en la cual los niños se vieron inmersos en el manejo de redes sociales y plataformas para continuar con sus estudios y seguir preparándose.

Así mismo, tomando en cuenta el concepto de juego educativo virtual, el cual está relacionado con el contexto cultural y social de los niños, con su crecimiento y su desarrollo tanto cognitivo como físico, destacan los juegos virtuales que abarcan múltiples áreas de la educación, demostrando que son realmente útiles para implementarlos en las actividades diarias del aula.

Al abordar el tema de videojuegos educativos despierta la curiosidad especialmente de la docencia, quienes se preguntan ¿Cómo puedo implementar un videojuego para consolidar el aprendizaje esperado dentro del aula de clases?

Tomando en cuenta la actual crisis que tenemos con falta de recursos en las escuelas, que en ocasiones no tienen lo indispensable para dar un buen servicio, podemos ver imposible esta opción de implementar los videojuegos dentro del aula.

Pero no olvidemos que la comunidad educativa no solamente está formada por los profesores y quienes trabajan en el sector educativo, sino también forman parte muy importante los padres de los niños y familiares cercanos de los estudiantes, quienes en su mayoría tienen contacto con videojuegos a través de celulares, tablets, televisión, pantallas, consolas, entre otros.

Pensemos en algo, ¿Qué pasaría si en lugar de pedir que los niños lleven juguetes para jugar en el recreo (como suele hacerse después de Navidad o festejando el día del niño), les pedimos en conjunto con sus padres que presenten un juego educativo para apoyar la clase de historia, matemáticas, escritura o lectura? Creo que no sorprenderíamos con la capacidad investigadora que tienen los padres de familia y los niños con respecto a este tema, ya que están tan inmersos en las tecnologías que es un reto para ellos conseguir lo mejor, lo más nuevo e incluso en ocasiones, lo más costoso.

Juegos como MinecraftEDU, popular por su entorno virtual y múltiples opciones que permite al docente presentar retos educativos a sus alumnos; Civilization, considerado uno de los mejores videojuegos educativos por su alto contenido histórico y cultural sobre desarrollo de la humanidad; Dragon Box, diseñado para estudiar álgebra; Proyecto Kokori, recomendado para estudiantes de biología y Simple Machines, diseñado por el Museum of Science and Industry de Chicago.

Todos estos han demostrado favorecer el desarrollo de habilidades como la atención, la creatividad, la memoria, los idiomas y el trabajo en equipo. Facilitando así el aprendizaje de los contenidos educativos y el desarrollo de habilidades cognitivas.

El uso de los videojuegos en el ambiente educativo, da paso también a creaciones propias y más interactivas como lo es el llamado Escape room, el cual consiste no solamente en inmiscuir las tecnologías virtuales dentro de actividades escolares para reforzar aprendizajes y contenidos, sino que también se llevan a la realidad planeando, elaborando y evaluando la forma en que se puede aprender. Aunado a la satisfacción de logro de participar en las estrategias para obtener los resultados deseados.

Invito a todos los docentes, a que no nos resistamos al cambio, especialmente si somos docentes frente a grupo y nos involucramos en la educación.

Termino este artículo con otra frase de videojuegos que quizá te haga reflexionar:

“Fue el destino quien me trajo aquí, pero soy yo, quien trazó mi propio camino”, Jhon Marston (‘Red Dead Redemption’).

 

 

 

Puedes comentar con Facebook
Anuncios