¿Miedo o negación?

Lic. Sonia Yesica Ruiz Perales

Jamás imaginamos poder vivir una pandemia tan dura como la que hemos vivido estos últimos tiempos, las noticias en televisión y redes sociales cada vez fueron siendo más alarmantes iniciando con la incertidumbre de cuándo llegaría a nuestro país este mortal virus llamado Covid-19, del cual desconocíamos su letalidad y su capacidad de contagio.

Poco a poco fuimos viendo imágenes trágicas, podíamos ver que en otros países se vivían cosas inimaginables, peor que en el propio. Las cifras estadísticas en diario aumento, nos fueron generando un estrés que día a día se iba incrementando y así fue como pudimos ser testigos de la llegada de los primeros casos a México y comenzamos nosotros también a adentrarnos en esta pandemia.

Cerraron escuelas, negocios, inclusive dejamos de ir a trabajar para poder salvaguardarnos de esta enfermedad, la medida era necesaria ya que se esperaba que con esta se frenaran los contagios y así poder tener algo de control a la enfermedad. Ya en este punto, muchas personas vivían con mucho estrés cuidando las medidas sanitarias recomendadas por la Secretaria de Salud, pero aun así con mucho miedo a en algún momento contagiarse o ver algún familiar contagiarse y morir.

A pesar de todo lo que se hacía como el aislamiento social cada día vivíamos la muerte de muchas personas, tanto conocidas como desconocidas, esto fue generando una compasión por el prójimo, un estrés generalizado, pero a su vez un aumento en el estrés propio incrementándose al grado de generar problemas de depresión y ansiedad, debido al conjunto de situaciones que vivíamos a diario. Todo esto en el mejor de los casos ya que familias enteras lidiaban con la pérdida de familiares o amigos cercanos.

Los hospitales llenos a tope fue otra de las causas por la que las personas también tenían este miedo a enfermar ya que no había lugar para ser atendidos de la manera adecuada en los casos graves de la enfermedad, a estas alturas la enfermedad ocupaba gran parte de nuestro pensamiento.

Pero también podíamos ver la contraparte, cómo algunas personas decían no creer en la enfermedad y llevaban una vida normal sin las medidas, sin cuidados y sin el aislamiento social. Si bien pudiéramos decir que fuera real, en algunos casos este pensamiento era un mecanismo de defensa, las personas estaban en negación y tenían la creencia de manera inconsciente que, si no existía la enfermedad, ellos lógicamente no enfermarían.  Recordemos que la negación es uno de los mecanismos de defensa más utilizados por nuestra mente para protegernos del sufrimiento.

Hoy en día la situación mejora y la vacuna llegó a dar un aliento a todo el mundo, y aunque aún permanece algo del miedo a la enfermedad, las cosas van volviendo a la normalidad, o a la nueva normalidad, ya que debido al aislamiento y la pérdida encontramos problemas de salud mental como trastornos de ansiedad y depresión.

Otro tipo de problema importante que se está dando es el aislamiento social voluntario en muchos niños y adolescentes quienes ya prefieren estar en casa y han dejado la convivencia con sus padres. Por todo esto, es de suma importancia buscar ayuda psicológica para llevar una vida más saludable.

Todo esto nos hace reflexionar cómo el mundo puede cambiar de un momento a otro teniendo afectaciones en nuestra salud tanto mental como física, pero también podemos ver la solidaridad y la unión de las personas como seres humanos.

 

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