Padres poco cariñosos

La base de toda la relación con nuestros hijos, es aprender a ser cariñosos. Claro que hay personas que dicen que no pueden expresar sus sentimientos.

Hay padres que, habiendo crecido en un ambiente poco cariñoso, tienen dificultades para expresar su amor, y en cambio, lo hacen con críticas o presión, cuando los niños lo primero que necesitan es amor, ya que eso hace que su autoestima se refuerce.

Los niños que tienen padres poco cariñosos quizá comprendan, cuando crezcan, que sus padres los amaban y los cuidaban y que hicieron todo lo que estuvo a su alcance para ser considerados buenos padres, y que, si fallaron, no fue deseando hacerlo.

Sí, lo comprenderán. Pero habrán perdido algo muy importante en la infancia: sentirse queridos. Después querrán abrazar a sus padres, pero algo se los impedirá, se asombrarán al ver que como abuelos sus padres expresan un cariño que a ellos les faltaba, y les duele.

La verdad es que es posible no repetir el mismo modelo y no ser como nuestros padres, poco cariñosos.

La solución es aprender a mejorar sanando nuestras heridas. Todos podemos ser padres cariñosos, comienza con pequeñas cosas como abrazar a tus hijos por las noches y por las mañanas deseándoles un gran día, hasta que sin darte cuenta te hayas convertido en un papá amoroso.

Como dice Adrian Kulp, padre a tiempo completo, que se queda en casa, y escribe en el blog Dad or Alive “Los días en que ocultabas tus emociones han desaparecido”.  “La vida es demasiado corta como para ocultar tus sentimientos”.

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