¿Por qué me muerdo las uñas?

Psic. Mónica Piedad de Jesús Ramírez Cisneros

En la antigua Argentina se entregaban las tierras a los gauchos, (habitantes resultado de la mezcla de dos civilizaciones: la europea y la de los nativos de lo que hoy en día es Argentina), resulta que había tanta tierra para repartir que dicha tradición mandaba que el jinete sería acreedor a toda la tierra que pudiera cabalgar con su caballo en un día, hasta ahí sería el límite.

¡Wow! ¿Te imaginas? Cuentan que un hombre vendió todo lo que tenía para comprar el mejor caballo y se puso a cabalgar tierra adentro. Cuando pasaron los días y nadie sabía de él salieron a buscarlo. Lo encontraron muerto junto a su caballo. La autopsia reveló que murieron de agotamiento y deshidratación.

Cuando tienes demasiados asuntos por resolver, necesidades y requerimientos, tu preocupación crece y crece imaginando y dando por hecho que de no resolverse ocurrirá un desastre en tu vida. Puedes pasarte tus días corriendo contra reloj, sin descanso, como el gaucho de la historia, tratando de abarcar todo al mismo tiempo, o también te puede suceder como a los conejos o venados en la carretera cuando ven la luz de un auto, es tanto su miedo que se paralizan sin hacer nada, pero con toda la angustia y tensión por dentro, sobra decir que generalmente, mueren atropellados.

Estas dos posibles reacciones las podemos usar de ejemplo para definir qué es la ansiedad. Esa sensación tan agobiante es cada vez más frecuente en nuestros días.

¿Sabías que la ansiedad es la culpable de muchos trastornos de conducta, de salud física y mental? Así es, desde el aparentemente inofensivo morderse o comerse las uñas, los dolores de cabeza hasta abuso de sustancias, por citar algunos.

Vamos a centrarnos en el “inofensivo comerse las uñas”.  No omito mencionar que en la actualidad es una conducta de riesgo por la pandemia que enfrentamos. La psicología detrás de este comportamiento puede ser diversa, tan diversa como personalidades existen. Algunas de las causas más frecuentes como mencionamos, son la ansiedad y añado, el perfeccionismo, ya que ambos impiden relajarse y estar en paz (tanto física como mentalmente). Encajan en esta definición las personas que tienden a planificar todo lo que hacen, a sobrecargarse de trabajo y a tratar de tener todo bajo control, con una carga importante de ansiedad y estrés.

Si bien hay situaciones que dan tanto miedo que paralizan y otras donde todo depende de lo que puedas recorrer con tu caballo, DETENTE Y RESPIRA.  Reorganiza tus expectativas, haz pausas para descansar y atender tus necesidades, es mejor, detenerse un momento para pensar con más claridad, que hacer novelas con final trágico en nuestra mente. En vez de preocuparte ocúpate, acuérdate que por más que te preocupes no puedes alargar tu vida ni siquiera una hora más.

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