¿Por qué no disfruto del ejercicio?

Por Redacción Celebra

Sí, es realmente desagradable para ti sudar y quedarte sin aliento cada vez que realizas una rutina de ejercicio, es una verdadera pesadilla. Pero la presión que ejercen sobre ti los medios respecto a tener un cuerpo perfecto hacen que lo intentes una y otra vez. 

Y es que en realidad a muchas personas no les gusta hacer ejercicio, se obligan a ello por los beneficios físicos y mentales que les supone: control del peso, prevención de los problemas de espalda, tonificación muscular, fuerza, flexibilidad, más energía, mejor humor, más salud mental, mejora estética y un largo etc.

Sin embargo, la posible razón por la que no disfrutas el ejercicio es que no hayas encontrado la disciplina ideal para ti o que te resulte muy costoso físicamente realizarla. Puede que el running, el yoga, el crossfit, el pilates o el boxeo estén de moda, pero si tú no disfrutas practicándolos y encima sufres física y psicológicamente, definitivamente no son lo tuyo.

La buena noticia es que hay mil y una opciones más, y no necesariamente tienen que entrar en la categoría de deporte o realizarse en un gimnasio. Caminar, pasear con tus perros, hacer estiramientos, flotar en el agua, bailar en tu casa o jugar con tus hijos o sobrinos también pueden considerarse actividades físicas.

Así que si tu objetivo este año es encontrar una rutina de ejercicio que no te sea tan desagradable y más aún que sea constante y sin sufrimiento, te traemos algunos consejos que tal vez te permitan por fin disfrutar haciendo ejercicio: 

Entrena al aire libre. Es bien sabido que los entornos naturales son ambientes menos cargados y estresantes, además de estar más oxigenados, ¿quién no disfruta de una larga caminata al aire libre? 

Pequeñas metas.  No te estreses más con el ejercicio. Proponte entrenar solamente uno o dos días a la semana. Cumplirlo te animará a querer hacer más.

Un buen profesor. Muchas veces es el entrenador quien consigue el milagro de engancharnos al ejercicio. Cuando encuentres al indicado él sabrá guiarte y hacerte sentir bien durante la práctica deportiva.

En compañía. Practicar una actividad acompañado suele funcionar muy bien, sobre todo cuando disfrutas de la compañía de esa persona, que no solamente te acompaña, sino que te motiva. 

Actividades moderadas. Lanzarte a actividades de alta exigencia física será un fracaso seguro, sobre todo cuando llevas mucho tiempo sin entrenar. Lo recomendable es escoger para empezar actividades de intensidad moderada.

Un lugar agradable. El lugar donde entrenas influye mucho en tu percepción de la actividad Tiene que apetecerte ir a ese lugar porque te resulta bonito, cómodo o relajante.

Encuentra tu motivación. Antes de lanzarte al ejercicio piensa por qué quieres hacerlo y busca una actividad acorde a tus objetivos.

Que nadie te obligue. No te sientas presionada por nadie ya que lo más importante es querer hacer ejercicio, no hacerlo de manera obligada. Si no quieres, no quieres y punto.

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