Sexo, placer y disfunción sexual

Margarita Nájera Chávez
Sexóloga y Terapeuta

Si bien sabemos hablar de sexo, nos causa curiosidad y más aún cuando creemos que nos puede ayudar en algo, aún genera miedo. Es importante darnos cuenta que en el plano erótico hay una carencia enorme en las parejas y ha sido muy pobre el menú si hablamos de placeres y erotismo.

Los encuentros sexuales son apresurados, muy técnicos, se está ansioso por penetrar de manera inmediata donde sólo hay dos o tres movimientos pélvicos y se terminó el acto y a dormir. La pareja se pregunta ¿qué pasó? Puede existir cierta pasividad, el conformismo, si uno de ellos imagina y quisiera hacer cosas distintas todo se queda en la mente sin llevarlas a cabo.

Se llega a normalizar cómo es la relación sexual, sin preámbulo ni nada que pueda distraer al otro, a muchos hombres les suele gustar la pasividad de la mujer, pero también quisieran que las mujeres propusieran y tomaran la iniciativa. Finalmente no hay un juego erótico previo es esa clase de erotismo sin juego previo.

Tenemos la idea lamentablemente que sólo existe la posición del misionero donde es ausencia de preámbulo, relación coital inmediata, corta y se acabó, se dejan de experimentar sensaciones placenteras y es ahí donde nos falta conocer el placer a su máxima expresión y lo que puede ayudar a lograr tanto en uno mismo como en la pareja. Es increíble este panorama porque erotismo = placer y hablamos de nuestros sentidos, de nuestro cerebro que entra como una función muy importante y que hacemos a un lado, nos concentramos únicamente en la relación coital cuando tenemos millones de sensores en nuestro cuerpo que activa la reacción de nuestro cerebro y es ahí justamente donde tenemos que trabajar para brindar placer, recibirlo y sobretodo disfrutarlo.

Pero bloqueamos tanto las sensaciones a través de nuestros cinco sentidos que es lo que provoca que tengamos problemas sexuales, uno de ellos es que cuando sólo se tiene la relación sin estos elementos y donde probablemente no se lubricara y al no lubricar independientemente de la edad, se generara mucho dolor en la penetración y en lugar de gozar el encuentro, se trata de evitar.

No hay caricias, nos hay besos, no hay palabras que puedan envolver para acariciar la mente y la imaginación, donde las fantasías son importantes para estos encuentros, cuando no es consensuada la relación y estos problemas se acrecientan y creemos que la pareja es infiel, que ya no le gustamos, que ya no disfruta estar con uno, empiezan las inseguridades, si existían limitaciones ahora es negación completa al sexo y a esto le llamamos disfunciones sexuales.

Desconocemos tanto nuestro cuerpo, estamos tan insatisfechos cuando nos ponemos frente a un espejo, nos quejamos tanto de si somos altos, pequeños, morenos, blancos,  flacos, gordos, etc., y por otro lado nadie nos enseña o educa en tener relaciones sexuales satisfactorias.

Nos falta mucha educación sexual, para evitar tantas disfunciones sexuales, porque muchas veces es por falta de información, muchas ideas y prejuicios religiosos, mitos, miedo, vergüenza, culpa, estas son algunos de los orígenes de las disfunciones sexuales. Como lo dijo en el libro “Placeres y parejas” el Dr. David Barrios, donde proponía llamarlas disfunciones eróticas o de la vida erótica tomando en consideración que sexualidad es el todo. Algunas disfunciones son orgánicas porque tiene que ver con el mal funcionamiento del aspecto biológico, pero están también las psicoafectivas donde se vinculan rasgos de personalidad, también está involucrada la parte sociocultural que son los prejuicios, estereotipos, mitos, etc.

Así que tener más educación sexual nos evitará encontrarnos con estas disfunciones que son muy frecuentes, no olvides acudir con los sexólogos que te aportarán mucho a tu salud sexual y tendrás una vida sexual muy satisfactoria.

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