No lo vuelvo a hacer… se lo prometo (I)

Por Marco Antonio Espinosa López

Resplandor entre rejas LIX

(Toda esta plática estuvo acompañada de un doloroso llanto por parte de este adolescente)

– ¿Qué pasa? * Necesito hablar con alguien.

– ¿Quieres platicar conmigo; qué pasó? * No, solamente recuerdos ¿No? viejos momentos.

– ¿Qué recuerdos? * La muerte de mi abuelo y que no pude hacer nada.

– ¿Ya estabas aquí? * No. También de dos hijos de mi hermana. De dos gemelos.

– ¿Y qué querías hacer, o qué podías hacer tú? * No sé; de perdido darle ánimos y decirle algo para que… Yo sé que el dolor de una madre no cualquier persona la puede… Este… Mmmm…

– ¿Cuánto tiempo llevas aquí? * Dos meses y medio.

– ¿Y cuánto te falta? * Todavía no me dan sentencia.

– ¿Y cómo cuánto crees que te den? * No sé. Me dijeron que el 14 de marzo iba a ser mi audiencia y que a lo mejor me iba o a lo mejor me quedaba pero no sé.

– ¿Y qué ibas a hacer con esas navajitas? * A cortarme las venas.

– ¿Para qué? * Para dejar de sufrir. Dejar de pensar. De sentir.

– ¿Y crees que eso sería la solución? * No es la primera vez que pienso en eso.

– No es la primera vez ¿Cuántas llevas? * Como cinco.

– ¿Por qué no lo has hecho? * Por pensar en mi mamá, que de todos modos le voy a hacer más daño. Otras veces me han ayudado mis amigos; me han visto y me ayudan, me echan la mano en lo que pueden.

– ¿Y qué te hace falta?  * (Suspiros) Primeramente hablar bien con mi mamá.

– ¿Qué tienes que decirle a tu mamá? * Po´s es que casi nunca la veo, casi nunca está conmigo, ni estaba conmigo.

– ¿No viene a verte? * Sí, pero allá afuera; pues no me tenía la atención. Nos falta mi mamá, mi papá también.

– ¿Por qué no te ponían atención? * Pues mi mamá trabaja, mi papá es soldado y no lo conozco desde que nací.

– ¿Y eso te duele? * La verdad sí.

– ¿Tienes más hermanos? * Tengo cuatro hermanas y un hermano.

– ¿Más grandes o más chicos? * Dos hermanos más chicos y mis hermanas más grandes.

– ¿Cuántos años tienes tú? * Tengo17.

– ¿Y por eso hiciste todo lo que hacías? * Sí. Las drogas las usaba nomás para llamar la atención de mi mamá.

– ¿Para que te volteara a ver? ¿Y lo otro que hiciste? * También por lo mismo.

– Y después de lo que hiciste, ¿Qué pasó con tu mamá? ¿Te volteó a ver? * Llamaba su atención pero no era suficiente.

– ¿Qué pretendías que fuera suficiente? * Un abrazo; platicar con ella; llevarme con ella pues… Así como se lleva uno con su mamá… Comunicación.

– ¿Y era lo mismo con todos tus hermanos o nada más contigo? * Po´s dos hermanas no me hablan.

– ¿Por qué? * Porque una vez mi hermanillo me tiró con un cuchillo y luego yo lo agarré a fregadazos para quitárselo, y mis hermanas se metieron por él, pero ellas no sabían por qué le estaba pegando y desde allí me dejaron de hablar. No me hablan.

– ¿Y vienen a verte? * Pues una de ellas me está empezando a hablar, pero la otra no me habla.

– ¿Y qué piensas si llegas a salir? ¿Qué vas a hacer? * Po’s echarle ganas. Que no solamente es la atención, sino ayudar, darles un consejo a mis hermanos para que aprendan de la vida, porque yo no estoy aquí nomas porque sí, sino porque andaba muy mal allá afuera. Yo me quiero quedar aquí pero mi mamá no me quiere dejar.

– ¿Te quieres quedar aquí? * Sí, porque así recibo la atención como los domingos cuando viene. Afuera los domingos cuando descansaba estaba más tiempo con una tía mía que conmigo; y luego cuando se iban yo le hablaba algo y se enojaba, por todo se enojaba, como si yo tuviera la culpa de las cosas que le pasan, como si yo fuera el motivo por lo que se enoja.

– ¿Tiene resentimiento contigo tu mamá? ¿Tú lo has visto así? * Pues no, no tiene resentimiento.

-Por tus hechos, ¿Por lo que tú haces? * No, a la contra, me ha echado la mano. Nunca me ha dejado solo; porque aunque parezca que no, aquí me da su atención, si no ni vendría a verme.

– ¿Pero porque estás aquí adentro y allá afuera no te la daba? * Afuera le importaba poco si llegaba o no llegaba. Duré semanas sin llegar; estuve dos semanas sin llegar mi casa.

*Tomada del libro: Espinosa M.. (2015). Resplandor entre rejas. México D.F.; Benito Juárez, SNTE.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios